viernes, 5 de marzo de 2010

5to Aniversario: La Servilleta de filos amarillos

Se puede decir que todo comenzó una noche, cuando tenía alrededor de 10 años. No podía dormir y agarré un libro en medio de la oscuridad, un libro que le habían regalado a mi primo por su cumpleaños, él no leyó y creo que nunca lo quiso leer, me lo dio a mí, ya que a mi si me gusta leer.

Nunca supe de que se trataba cuando me lo dio, y lo puse en el librero y así paso largo tiempo, hasta aquella noche que no se porque entre tantos lo abrí.
Era un libro de filos amarillos, con un lindo dibujo de un chibolo que tenía una cicatriz en la frente, estaba volando en una escoba y tenía por título: “Harry Potter y la piedra filosofal”.

Me enamore de lo intrigante de como comenzó para mí la historia, de la magia –por ese entonces Harry Potter como personaje no me caía tan mal o mejor dicho nada mal- así que yo vivía enamorada una vez mas de los personajes de los libros que leo, una vez más sumergida del todo en una historia que por ese entonces no tenia final.

Y así la magia de Harry Potter me comenzó a acompañar por la vida...

Cuando entre a secundaria, los primeros días de clases, fui con mi libro de “Animales Fantásticos y donde encontrarlos”; cuando me obligaron a ir a la catequesis (de la cual me fui mucho antes de que comenzara) fui con “Harry Potter y el Cáliz de Fuego”, hacía alguna de mis tareas de literatura del colegio con temas de Harry Potter; creo que influí en mi círculo de amigos del cole para que leyeran y llegaron a interesarse por los últimos libros; ya que eran mucho más maduros e interesantes. Yo leía todo el santo día, iba caminando al colegio leyendo “Harry Potter y el Misterio del Príncipe”, porque de un mismo libro leíamos todos, por ello apresuraba mi lectura, para poder compartir con ellos esas inquietudes e ideas que recorrían mi mente, como ¿quién era R.A.B.? y demás preguntas. Pero no sentían lo mismo que yo al leer la saga.

Me inscribí a miles de foros. Recuerdo que en el que más participe alguna vez fue en “harrymaniacos.ar” (no sé si hasta ahora exista), me conectaba puntualmente para asistir a mis clases virtuales, tenia harta a mi madre con eso. Hice muchos amigos por esa vía, pero nunca se comparará a lo que vino después.

Una amiga que conocía desde pequeña -a la cual no sé porque nunca le conté que me gustaba Harry Potter - me contó que era parte de la Orden del Sol, que se reunían los sábados en el Olivar, tenían clases, un foro, actividades. Sin pensarlo yo le dije: QUIERO IR!, y así me aventure a ir al Olivar , sin saber donde quedaba y, como muchos de los nuevos menores de edad que llegan, fui acompañada por mi mamá.
Llegue y no había reunión.



Recuerdo que estaba Hop y Sami en una de las bancas; yo que había ido súper emocionada, había tomado taxi para llegar más rápido, me peleaba con mi mamá porque la obligaba a llevarme a quien sabe donde (bueno para ella era quien sabe quiénes).
Y así fui conociendo a la Orden del Sol; seguí asistiendo a todas las reuniones; mi casa fue Ravenclaw, me inscribí a los cursos, hacia mi tarea con más entusiasmo o en vez de hacer mi tarea del colegio de verdad.

Poco a poco me di cuenta que todos en aquel inmenso parque nos olvidábamos que la gente nos miraba raro por andar con túnicas negras y varitas, nosotros estábamos en Hogwarts, estudiábamos para responder bien las preguntas de nuestros profesores, para que nuestra casa ganara más puntos…

A medida que fui "creciendo" mas allá de las reuniones en el Olivar, sentía que aparte de ser compañeros de casa, éramos amigos: Amigos como James, Sirius y Lupin; Amigos como Harry, Ron y Hermione; compartíamos nuestras expectativas sobre la saga, así como nuestras vidas, todos teníamos demasiadas cosas en común.

Cuando hubo el terremoto/súper sismo y por un momento las luces se apagaron y se prendieron y todo se puso oscuro, aunque no estuvimos todos juntos en ese momento, todos en nuestra potteresca mente pensamos que venían los dementores!, entonces pensé: "no era la única, no estoy tan loca como pensaba", y todos reíamos al darnos cuenta que pensamos lo mismo en aquel trágico momento.

Podría escribir un libro ahora que lo pienso bien; ya que hay tantas historias y cosas que hemos pasado todos juntos: cosas malas, cosas buenas, cosas increíbles y mágicas también –sobre todo mágicas- cosas que van mas allá de lo que alguna vez J.K. Rowling imagino al comenzar a escribir en aquella servilleta.

Y así encontré a un grupo mágicamente loco con los cuales compartir la magia que salió de aquella servilleta.

En la Orden del Sol están mis mejores amigos, gracias a la Orden del Sol conocía a personas únicas, en la Orden del Sol me enamore, me enamore del Olivar y de la magia que nos une a todos; Y ahora que la orden está a punto de cumplir otro año de más de vida artística me parece tan bizarro el tiempo, tan bizarro el ayer que parece que hubiera sido ayer en realidad, cuando todos jugábamos "potteradas" en el olivar o avanzábamos con cuidado de no pisarnos las túnicas al caminar por la calle…

Lorena G. Naveda
"Scence"
Alumna Ravenclaw

jueves, 4 de marzo de 2010

Mi Personaje Favorito: Sirius Black

“Sirius es valiente, leal, intrépido, un tanto resentido y ligeramente desequilibrado, debido a su larga estancia en Azkaban. No tuvo la oportunidad de crecer; tenía al rededor de veintidós años cuando lo enviaron a Azkaban y no pudo disfrutar de una vida adulta plena. Lupin, que es de su misma edad, parece mucho mayor y más maduro. La casualidad que redime a Sirius es su capacidad de afecto. Quería a James como a un hermano y trasladó ese sentimiento a Harry”

J.K. Rowling


Sirius Black, toma su nombre de la estrella del “Can Mayor”, ironía que usa Rowling obviamente por el hecho de que Sirius es un animago, siendo su transformación un gran perro negro. “Canuto” es mi personaje favorito, carece de sentido el responder a la simple pregunta: ¿Por qué? ya que bajo mi perspectiva es obvia la razón. Sin embargo este escrito se trata de explicarles y contagiarlos por el gusto a este peculiar personaje.

Comencemos desde el principio de la vida de Sirius, nació bajo una familia estricta y cerrada, una familia que giraba alrededor del linaje, en donde lo único importante era ser de “clase alta” y mantener la “pureza” de sangre. Como muchos saben hasta en los magos existe la discriminación, y en su caso no era por el tono de su piel, sino más bien por cuan “pura” era su sangre. Y con esto, nos referimos al no tener ni pizca de sangre “muggle” en tu familia, lo cuál era casi imposible. Los Black mantuvieron, dentro de todo, bastante viva esta tradición, tanto así que los padres de Sirius, Walburga y Orión, eran primos.

Bajo toda esta presión nació Sirius, el hermano mayor de una familia en donde muchas cosas eran mal vistas, el hecho de que “Hocicos” entrara a Gryffindor no fue la excepción, claro, sobretodo después de una recatafila de orgullosos parientes de Slytherin. Este amante de las motos muggles escapó de su casa a los 17 y desde entonces vivió con la familia de su mejor amigo y compadre, James Potter, papá de Harry. Esta amistad es, dentro de todas las que hay en los libros, la más fuerte para mí, una amistad tan fuerte que sobrepasó las barreras de la sangre, de las clases, de las familias, de la prisión y hasta la enfermedad, sobrepaso incluso la muerte. Son este tipo de amistad la que uno quiere tener, siendo adolescentes lo único que nos importa es la amistad sobre todas las cosas, nuestros amigos pueden más que el raciocinio de nuestros padres, que las tareas, incluso que nuestra propina, un amigo vale eso y más. Conamenta y Canuto eran así, inseparables, amigos hasta la muerte. Admiro mucho la entrega que se tenía, la verdadera hermandad que tenía, la consideración mutua y todo esto a pesar de haber nacido de una relación un poco infantil y vana. Pues como sabemos de adolescentes eran algo superficiales y atorrantes con los menos populares.

Incluso cuando Sirius todavía vivía en Grimauld Place, él intentaba resaltar lo distinto que era, lo poco que le importaba lo que su familia pensara de él o de sus actos. Empapeló su cuarto con estandartes de Gryffindor, imágenes de motos muggles y hasta chicas en bikini, cosas totalmente atroces para los Black.

No es por su gran atractivo físico que este oji-gris llamó mi atención, sino lo real de su personaje. Gran amigo, gran padrino, gracioso, divertido, etre otras cualidades, cualidades que no opacan del todo sus defectos, algo pedante, terco, cerrado, algo inconsciente, etc. Esto demuestra lo “normal” que era, lo fácil que es compararse y congraciarse con lo que le pasa. Muchos nos parecemos a él y eso lo hace asequible, real, humano.

Fue parte de la creación de un Mapa increíble que demuestra sus habilidades como mago, participo de varias batallas, defendió a los suyos hasta la muerte literal, jamás dejó de soñar que algún día saldría y podría vivir con su ahijado una vida “normal”. Volaba motos, hipogrifos y dios sabe que más, era un pata intrépido y avezado. El hombre perfecto para muchas, un amigo incomparable, un padrino genial, y quizás algún día un papá como ninguno. Menciono esto último porque creo que es lo único que no me encaja, porque no se menciona nunca un amorío de este gran galán? Es casi imposible que no se haya enamorado siendo una persona tan romántica (y no me refiero a melosa, sino a la pasión que tenía).

Uno de sus enemigos podrían ser Severus Snape y su propia prima Bellatrix Lestrange, personajes que, bajo mi perspectiva, lo envidiaban. ¿Porque? Pues ellos querían ser tan libres como siendo, incluso estando encarcelado Sirius fue libre, encontró una familia de amigos que lo acogió como a ninguna de ellos, nunca le importó el que dirán, se servía a sí mismo y no fue esclavo de nadie, no vivió a merced de nadie, fue libre, fue quien él quiso ser.

Como no enamorarse de un personaje tan lleno de todo, quien diga que no le gusta Sirius, esta mintiendo.




Brenda Flores
Coordinadora de Asuntos Externos