lunes, 16 de agosto de 2010

La literatura fantástica de Harry Potter sí es mágica

A pesar de mover millones de dólares mundialmente, de haber cautivado a millones de personas de todas las condiciones y de haber logrado enganchar a miles de niños cuyas únicas lecturas eran las conversaciones del messenger (milagro, bien podría decirse en este caso, o cuestión de magia...), Harry Potter dista mucho de ser la octava maravilla del mundo. Sabemos bien que no es LA joya, literariamente hablando. Simplemente funcionó. Y funcionó bien.

Es a raíz de este fenómeno mediático que reapareció y se recreó un género que ya estaba por lo demás chamuscado. Sirvió para recordar viejas glorias no tan bien explotadas y para dar cabida a nuevos y prometedores baluartes en lo que a literatura fantástica se refiere. Además, se convirtió en ascensor para muchos que no tardaron en subirse a la "combi Potter" y que cogieron alguna "inspirada" idea con tal de conseguir 15 minutos de fama.

Si habláramos sobre cuál libro es mejor, probablemente nunca llegaríamos a un acuerdo, pues todo depende del gusto particular del lector. Y aunque este género siempre ha recibido la atención de los jóvenes, sí tenemos que reconocer que el estallido mundial de la literatura fantástica juvenil gracias a Harry Potter hace ya bastantes años, sirvió para recordar a aquellas joyas que si bien gloriosas en su momento, estaban ligeramente olvidadas en la memoria colectiva.

En este caso, tenemos ejemplos como el Señor de los Anillos (y para los seguidores de Tolkien, NO estoy diciendo en ningún momento que Harry Potter sea mejor, ni que no haya tenido Tolkien sus propios adeptos... simplemente no estaban tan propagados). La neomitología creada por el también británico John Ronald Reuel (J.R.R. para los amigos) Tolkien empezó en 1937 con "El Hobbit", a los que siguió la trilogía del Señor de los Anillos (publicada entre 1954 y 1955), El Silmarilion y Los Hijos de Húrin. Las últimas 2 obras fueron recopilaciones de su hijo Christopher, y publicadas póstumamente en 1977 y en el 2007, respectivamente.

Pero el verdadero "gran estallido" de Tolkien se inició con las adaptaciones cinematográficas de la trilogía. La primera de ellas, estrenada en el 2001, salió a la luz en una época en las que los temas mágicos y fantásticos ya estaban fuertemente en boga. Y no está de más recordar que el gran estallido mundial de Harry Potter estaba ya en su auge desde hacía más de 2 años.



Otro clásico que fue reeditado con toda esta corriente fantástica fue "Las Crónicas de Narnia" de C.S. Lewis. Esta serie de siete libros fue escrita entre 1939 y 1954 y si bien eran ya un clásico en su natal Inglaterra, no habían tenido la suerte de ser difundidas apropiadamente fuera de los límites de los países de habla inglesa.

En este caso, por más que su fama y posterior adaptación cinematográfica (en el 2005) se deben a las condiciones ya indicadas, la influencia es inversa: J.K. Rowling siempre se reconoció como fanática de la obra de Lewis. Es más, el hecho que la saga de Harry Potter conste de siete libros, es un declarado homenaje a la saga de Lewis. Y cuando Rowling por primera vez escribió "el viaje por el andén 9 ¾", ella pensó directamente en el viaje por armario que conduce a los personajes de Lewis a la tierra de Narnia.

Otro de los casos del boom fantástico es el de los que han aparecido en este corto periodo de tiempo y muestran prometedoras historias que han logrado la merecida atención que -tal vez- en otro momento no hubieran podido alcanzar. Varios nombres se me vienen en este momento a la cabeza, unos más conocidos o comerciales que otros, pero si alguno ha logrado mayor atención es el de la trilogía de "Eragon".


Christopher Paolini, el autor de la saga, empezó a escribirlos en 1998 cuando contaba con tan solo 15 años. Tardó tres en finalizarlos y empezaron a ser publicados modestamente en la editorial de su familia hasta ser descubiertos por una gran editorial que lo relanzó, convirtiéndose en un bestseller listado en el "New York Times". Los tres primeros volúmenes, "El Legado", "Eldest" y "Brisingr" han sido ya publicados, y la última Guía Ilustrada de Alagaesia ya se puede comprar.

Sin embargo, todo su éxito editorial y el ambiente favorable en el que nació no impidió que sea duramente criticada no sólo por el resto de críticos alejados de este género en particular, sino por los conocedores especializados en esta temática, por considerarlo plagio de fragmentos o ideas de otras obras similares. Además, su adaptación en la pantalla grande, realizada por la 20th Century Fox y estrenada en el 2005, no convenció a los cinéfilos por su escaso argumento y su falta de apelación a mejores efectos especiales y maquillaje.



Otra obra que logró moderada atención en su momento fue "Shadowmancer". Escrita por G.P. Taylor, también aboga por las historias de magia y criaturas fantásticas: un párroco con ansias de la conquista mundial y tres niños que sin planearlo son los encargados de salvar al mundo de este villano.

Las comparaciones con los libros de Harry Potter a nuestro parecer son obvias. Esto, más una trama lineal, insuficiente y predecible son una seria de muestra de que en este género, no todo lo que usa magia, es mágico. Seres temibles, profecías, bosques encantados y niños que sobrepasan su valor pueden parecer elementos comunes en todas las historias del género, pero la gracia recae en saber emplearlos y sorprender. No es este el caso.

Aún así, la primera de esta saga, "El Hechicero de las Sombras" fue lanzada en el 2003 con bombos y platillos bajo el slogan: "El próximo sucesor de la literatura fantástica después de Harry Potter". Probablemente fue esto uno de los mayores ganchos que llevaron a interesarse por la obra y su continuación "La Maldición de Salamander Street", publicada este año y que deja abierta la posibilidad de una posible continuación. Con todo, estas historias lograron sacar su versión cómic virtual y ya se habla de una próxima adaptación cinematográfica de la mano de Universal Studios.


Y es así como vamos llegando a los últimos tipos de "descubrimientos" literarios en este género. Entre ellos cabe resaltar algunas joyitas como "Molly Moon" y "Tanya Grotter". La primera entrega de Molly Moon, "Molly Moon y el increíble libro del hipnotismo" publicada en el 2002 por Georgia Byng, se trata sobre una niña huérfana que es recogida en un orfanato después de haberse dedicado a vender "caramelos Moon" (de allí su apellido) y que para contrarrestar las injusticias a las que era sometida, aprende hipnotismo de un libro, poder con el que logra cambiar ciertas situaciones para su beneficio.

En la segunda parte "Molly Moon detiene el mundo", la niña vive tranquilamente, extrañando su vieja costumbre de hipnotizar a la gente hasta que se entera de un magnate que engaña a la gente, hipnotizándolos para hacerse rico, y decide probar sus poderes y enfrentarse a este nuevo estafador.

La última entrega, "Molly Moon viaja a través del tiempo", está próxima a publicarse. Aunque en los tiempos de la primera entrega se le empezó apodar "la novia de Harry Potter", poco a poco se ha ido ganando su propio lugar en las librerías, aunque probablemente apuntando a un tipo de lector más infantil, por lo colorido de sus ediciones.


Por otro lado, "Tanya Grotter", publicada en el 2003, del ruso Dmitry Yemets, es -según el autor- una parodia de Harry Potter. Sus personajes son ambos niños huérfanos, estudiantes de una escuela de magia y que deben enfrentarse a enemigos tan temibles que no pueden ser nombrados.

Sin embargo, la autora de Harry Potter logró vencer una batalla judicial que impidió la impresión de la edición occidental de "Tanya Grotter y el Contrabajo Mágico", considerado un plagio de "Harry Potter y la Piedra Filosofal" debido a sus claras similitudes.







Dentro de lo más nuevo en comparación tendríamos a la saga escrita por Rick Riordan, que consta de cinco libros y dos spni-offs, todos ambientados en Estados Unidos. En esta sería, el personaje principal es un joven, Percy Jackson, quien descubre que es el hijo de Poseidón (un dios del Olimpo). Luego se entera que los seres legendarios de la mitología griega todavía existen, monstruos, cíclopes, titanes, etc. Y que el Olimpo ahora se encuentra situado en el último piso del Empire State Building. Los monstruos y demás lo atacan con frecuencia porque es hijo de uno de los que ellos llaman: "Tres Grandes", Zeus, Poseidón y Hades.

De esta saga de cinco entregas se ha lanzado al cine la primera, "El Ladrón del Rayo", dirigida y producida por el mismo Chris Colombus para Century Fox y se estrenó en Febrero de este año. El consenso general de las críticas fílmicas que ha tenido esta película, dice que aunque la película "puede parecer sólo otra imitación de Harry Potter, los beneficios de la película es de un gran elenco de reparto, una trama rápida, y mucha diversión con la mitología griega". Mientras que el crítico de cine Jonathan Hickman de EInsiders.com dio a la película 2 1/2 sobre 4: "'Percy Jackson' tendrá éxito en encantar a los espectadores jóvenes. La violencia es una variedad de comedia ligera y pensé que era conveniente para los pre-adolescentes. Y diferente a la oscura y asustadiza segunda película de 'Narnia' o al universo siempre serio y complejo del 'Potter', 'Jackson' es una respiración de aire fresco."


La más reciente viene a ser la película: "El Aprendiz de Brujo", basada en la canción de Johann Wolfgan y en el poema de Paul Dukas. Ambos focos de inspiración también dieron origen a la película "Fantasía" de Walt Disney.

El argumento nos dice que hace siglos el protegido del mago Merlín, Balthazar Blake (Nícolas Cage), consiguió apresar a la malvada Morgana Le Fay en un recipiente mágico, pero ello significó la muerte de su mentor y el sacrificio de su amada Veronica - la que debió absorber el poder de la hechicera con su cuerpo y quedó atrapada con ella -. Antes de morir Merlín le dió a Balthazar la misión de buscar a su sucesor, el supremo mago merliniano, quien sería el único capaz de destruir a Morgana y revivir a Veronica. Las centurias han pasado y ese honor ha recaido en Dave Sutler (Jay Baruchel), un joven estudiante de física de Nueva York. Pero mientras Sutler aprende con Balthazar los pormenores de la magia, Maxim Horvath - un siniestro secuaz de Morgana - les ha seguido el rastro y planea liberar a la hechicera, para completar de ese modo el conjuro máximo que permitiría revivir a los muertos y formar un ejército para arrasar la Tierra. Sutler y Balthazar deberán evitar a toda costa que la misión de Horvath culmine con éxito.

Está película se acaba de estrenar hace poco y en lo que va en cartelera las críticas no han sido buenas. Aparentemente está llena de efectos especiales por doquier y al azar. Hay quienes confunden una buena película fantástica con una serie de efectos especiales. Además hay quienes menosprecian el final. Por supuesto hay para todos los gustos y cada quien es dueño de su propia opinión.

Son muchos los nombres que se están quedando. Ya sean plagios o inspiraciones, las historias en este género parecen haber llegado para quedarse, pues cada vez son más las personas que se inclinan por esta área. Y no podemos juzgarlas sólo por ser del mismo estilo. Muchas de ellas poseen historias fantásticas y entretenidas, originales y dignas de ser leídas. Adelantarnos a juzgarlas todas sin conocerlas sería como clasificar que todas las obras literarias de la época del Romanticismo son exactamente iguales, por tener el mismo motor. Estas historias seguirán maravillando a chicos y grandes, y mientras sirvan como impulsador del mundo de la lectura, mientras logren que un niño olvide momentáneamente el nuevo juego de su Nintendo Wii o la nueva serie de dibujos animados, copias o no, pues bienvenidas sean.

Harriet Potter & Negra Black