lunes, 1 de septiembre de 2008

King's Cross



Una locomotora de vapor, de color escarlata, esperaba en el andén lleno de gente.
Un rótulo decía: «Expreso de Hogwarts, 11 h». Harry miró hacia atrás y vio una arcada
de hierro donde debía estar la taquilla, con las palabras «Andén Nueve y Tres Cuartos».
Lo había logrado”.

Harry Potter y la Piedra Filosofal – Capítulo 6



Cada primero de Setiembre la estación King’s Cross se llena. Gente atareada, yendo de un lado para otro, pensando en las cosas que tienen que hacer mientras entran y salen de cada tren. Tanto es el alboroto que nadie se da cuenta de la cantidad de niños y familias que atraviesen una pared entre el andén 9 y el 10. Una vez cruzado este “umbral” se llega al Anden 9 ¾ en donde les espera un magnifico tren escarlata para zarpar a las 11 am en punto y llevar a cada niño a su primer día de escuela en el Colegio de Magia y hechicería: Hogwarts.

Todos los fans de Harry Potter hemos soñado alguna vez con recibir la famosa carta de Hogwarts, invitándonos a ser parte de esa grandiosa escuela y señalándonos los útiles necesarios para nuestro primer año. Cuando Harry la recibe por primera vez no tiene idea de que trata, estaba realmente sorprendido, más por haber recibido una carta que por su contenido. Cada año Harry espera con ansias llegar al primero de Setiembre y alejarse por fin de su única familia, los Dursley. Poder irse a Hogwarts era su motivación durante todas las vacaciones. Llegar a King’s Cross lo llenaba de alegría, y como dijo JK Rowling, Harry consideraba este lugar como el verdadero puente entre el mundo muggle y el mundo mágico.

Fue por eso que nuestra querida Rowling eligió a King’s Cross como el limbo de Harry. Para ser un poco más claros hay que explicar primero, que es el limbo. Tomaremos el significado cristiano ya que creemos es el indicado en esta ocasión. En el vocabulario cristiano, el limbo se refiere a dos «infiernos», en el sentido de regiones periféricas a él. Además menciona dos limbos, el lugar, llamado limbo de los patriarcas, donde habrían residido las almas de los justos anteriores a la redención en la cruz hasta que fueron rescatados por Jesús tras su muerte; y un estado o lugar, después de la muerte, a donde irían los que, no habiendo cometido ningún pecado por sí mismos, cargan con la culpa del pecado original. A este último se le llama tradicionalmente limbo de los niños.

Si tomamos estas definiciones y las adjuntamos a los libros de JK, podríamos tomar a King’s Cross como un lugar previo a la muerte en donde habitan las almas a las que no se les deja trascender por alguna razón. ¿Por qué King’s Cross? Pues para JK Rowling, cada uno tiene su propio limbo en cuanto a “forma” se refiere y en el caso de Harry era el lugar perfecto ya que, como mencionamos anteriormente, él lo considera como el puente entre dos mundos.

En “Las reliquias de la muerte” Voldemort y Harry se enfrentan cara a cara y tras ciertas aclaraciones Voldemort intenta matar a Harry con su famoso y bastante usado: Avada Kedavra. Harry no muere, pero se ve trasladado a un lugar extraño que luego reconoce como la estación para irse a Hogwarts. Una vez allí Harry ve a una criatura extraña chillando en el suelo, esta forma representa a Voldemort, a quien no se le deja retornar a la vida ni trascender a lo que fuera que viene después. Se entiende que al intentar matar a Harry, Voldemort se hiere a si mismo. Además Harry se encuentra desnudo, lo cual a muchos nos dejó sorprendidos, pero puede entenderse esto como la representación de Harry mismo, solo él, no como alumno, no como mago, simple y llanamente él como un ser entre la vida y la muerte. En este limbo Harry se encuentra con Dumbledore, quien parece satisfecho, orgulloso y un poco confundido al mismo tiempo. Cuando el ex director le pregunta a Harry donde estaban, él contesta sin titubear que en King’s Cross, luego Dumbledore responde algunas dudas que Harry tiene desde siempre y le hace sentir su orgullo y amor hacia él. Muchos fans ansiábamos volver a “escuchar” a Dumbledore hablar con sus siempre atinadas frases y su sabiduría desbordante. Escucharlo en el limbo de Harry fue especial, ya que fue en el momento preciso y justo, nadie más podría haber estado ahí ni mucho menos hubiese podido decirle a Harry todo lo que Dumbledore tenía que decirle.

Con escenas como estas JK Rowling hace de sus libros algo más, no un cuento para niños, ni un súper libro lleno de figuras literarias, sino, un libro real, que nos llena de sentimientos y hace que nos veamos reflejados en las dudas y experiencias de Harry. Este capítulo será recordado y atesorado como tantos otros que hicieron de las aventuras de Harry, escenas infaltables en nuestras memorias.