viernes, 10 de septiembre de 2010

"De grande quiero ser Mortífago"



"Son nuestras decisiones las que definen lo que somos, mucho más que nuestras habilidades”

Harry Potter y la Cámara Secreta, capítulo 18


Con esta frase, Albus Dumbledore trata de enseñarle a Harry que por más que él tenga un “origen” similar al de Tom Riddle, por más que el Sombrero Seleccionador haya pensado en enviarlo a Slytherin y una serie de semejanzas que el mismo Tom ya había notado, no son iguales porque él mismo eligió seguir un camino diferente. De este modo, al igual que Harry, aprendemos que cada quién es lo que elige, y de esa forma nuestras acciones son consecuentes con nuestras decisiones.

Pero, ¿qué hay de aquellas personas cuyas ideas o gustos no son iguales a sus acciones o a aquello que – dicen- les gustaría hacer?
Hace unos años, cuando recién empezaba a relacionarme con los fans peruanos e ingresé a la Orden del Sol, me hicieron esta pregunta referente al rol: ¿Qué quieres ser, auror o mortífago? Mi respuesta fue: “Auror, obvio” y es que en ese momento me parecía difícil pensar que hubiera personas que realmente desearan ser "los malos".

Para mí fue una gran sorpresa cuando ese mismo día reaccioné ante el hecho que de las treinta y tantas personas allí presentes, más de la mitad, adoraban la idea de ser mortífagos, les gustaba la idea de estar del lado de Voldemort y les fascina todo lo referente a Slytherin. Y cada día son más las personas que quieren jugar a ser malos aún sabiendo que en la vida real no harían ninguna de las cosas de las que tanto hablan.

¿A qué me refiero? ¿A chicos buenos y malos? En realidad no, sino a una faceta de las tantas que la historia de Harry Potter ha desarrollado: el rol. Si por aquí se está dando la vuelta alguien no muy familiarizado con estos mundos y estos términos, veamos primero qué son los juegos de rol. Son juegos que consisten en desarrollar un papel previamente creado y ser otra persona con una vida completamente diferente, inventando historias, lazos, familias y conexiones entre los miembros.

El rol como tal no es único ni exclusivo de Harry Potter, sino que se desarrolló a finales de los sesenta en Estados Unidos, y las historias del juego son tan diversas como las reglas. Te puedes guiar de un tablero y fichas (como en Calabozos y Dragones, uno de los pioneros) o simplemente seguir las historias y los mundos de un anime, o incluso mezclar todo y tener a una sarta de personajes aparentemente sin relación entre sí y que conviven – real o virtualmente - de tal modo que llegan a desarrollar lazos entre personajes, fuera de la amistad.

Harry Potter no está exento de estos juegos. Es más, en una historia en la que cohabitan diversas familias, cada una con sus propias características y particularidades, las posibilidades de crear un personaje son infinitas. Uno puede inventarse un nombre dentro de una familia mágica y crearse su propia historia, o puede decidir ser “x” personaje ya existente y seguir creando historias y lazos.

Si se tienen infinitas posibilidades para elegir un personaje, ¿por qué tantas personas encuentran tan fascinante ser alguien malo? Según el psicoanálisis, las fuerzas que mueven al ser humano son el eros y el thanatos. Si consideran eso, pues la gente solo actúa por la búsqueda de placer oral, físico o social por un lado y en busca de lograr sus objetivos aún a costa de dañar a los demás. También dice que ese eros y ese thanatos están dentro de una de las tres partes de la personalidad que los psicoanalistas llaman “ello”, quien tiene los impulsos, el descontrol, etc.

Entonces ese lado de nuestra personalidad es limitado por los otros dos que son el “yo” - que tiene que adaptarse a los atavismos sociales - y el “super yó”, que es el conjunto de valores, normas, reglas, costumbres, principios morales, entre otros. Cuando la persona tiene que mantenerse en el estado de yo y superyó, deja el ello de lado, y por lo tanto no puede sacar a relucir su "lado malo", pero cuando se encuentran con un antihéroe que a su “yo” le permite hacer todas las maldades que quiera, se identifican con él, como esperando que ese personaje represente todas sus ganas de malograrle la existencia a otros.

Jugar al rol no es malo, yo lo he hecho desde pequeña y mi personaje mágico se transforma por momento en aquél ID con el que solemos identificarnos entre los fans, pero siempre con límites: jugamos e interpretamos a cualquier personaje, pero cuando el juego termina, vuelvo a ser yo.

Otra teoría que a su vez nos puede dar pistas de por qué son tantos los que sueñan con ser un personaje malo es también del psicoanálisis. Según Adler, la personalidad humana se divide en cuatro clases. Hay dos activas (activo constructivo y activo destructivo) que son todos aquellos a los que les gusta hacer cosas, son lideres, son capaces, hábiles, y guían sus actos hacia el bien común (activo constructivo) o hacia el bien personal (activo destructivo), los cuales no miden el bien o mal en sus actos mientras consigan sus fines. En estos dos grupos estarían la mayoría de los personajes de Harry Potter.

La teoría de este autor también habla de otros dos tipos de personalidad: el pasivo constructivo y el pasivo destructivo, es decir, aquellos que no tienen iniciativa pero que siguen, ayudan, apoyan y no ponen oposición, y aquellos que no hacen nada, pero tampoco dejan a nadie tranquilo haciendo cosas.

Otra teoría es que el estado de “ello” es el más cercano al “niño rebelde” y al “niño libre” que todos tenemos dentro, por tanto, identificarse con los malos puede ser también un escape para el lado más infantil, lúdico y travieso. A fin de cuentas, son interminables las formas de “tratar” de entendernos o de justificarnos, pero así como cada persona tiene una razón diferente para jugar a ser mala, los personajes propios de la historia también tienen una propia razón para serlo, fuera del hecho que Rowling los inventó así.

Para terminar este post, quiero dejarlos con algunas reflexiones: Si los malos de la historia de Harry Potter fueran reales, ¿por qué lo serían? ¿Qué tanto los conocemos y de qué forma los podríamos clasificar? ¿Qué razones podemos encontrar para que nos gusten o no los juegos de rol?

Harriet H.H. Potter

1 comentario:

Andyts dijo...

pss yo desde que salió y leí el segundo libro
dije SOY SLYTHERIN!!
sii me agrada ser ambiciosa
no soy valiente como un león
pero soy en extremo astuta!
así que me quedaba de anillo al dedo
pero no vengas... ponerme al servicio de ese Voldy
creo que no estaría ni en contra ni a favor
solo pasando por ahí
aunque a entrar a pelea
defendería la sangre limpia
obvio no andaría matando... tipo para que!
pero tampoco andaría diciendo que me gustaría ser amigo de un muggle... sy soy mago! :S
pa que andar con un muggle si TIENES MAGIA!
no es que me caigan mal pero tipo... para que!
xDjajajajajaaa... igual y no todos los de sly son malos, no es que seamos unos santos... pero pss ahí de todo en todos lados... y si, cada vez que voy al cine a ver HP me tatuo mi marca ;)
ya hasta aprendí a dibujarla a mano alzada y de repe la hago cuando no tengo nada que hacer! que va que Voldy tiene buenas cosas... hizo y deshizo a su antojo a pesar que tenia todo en contra... tuvo una meta e hizo TODO!! literalmente TODO para alcanzarla... puede no sea la mejor meta o las mejores ambiciones y caminos para lograrla pero de que llego lejos lo hizo! fue para mal pero fue grande! es grande!

así que YO SOY MORTIFAGO ;) he dicho!