lunes, 12 de julio de 2010

¿Albus Dumbledore gay o más que eso?

Hasta hace unos cuantos años, hablar abiertamente de homosexualidad era aún un tema tabú, ya sea en ámbitos públicos o privados. Y en una sociedad como la nuestra, era casi imposible ver a personas en la calle proclamando abiertamente su inclinación sexual; mucho menos aún personajes públicos que hayan declarado este tema con total libertad... las cosas eran simplemente secretos a voces, pero a voz baja, casi un cuchicheo.

Pero eso era "hace unos años", a partir de la revolución liberal de los sesenta, y más abiertamente en la década pasada, son muchos los personajes que han descubierto públicamente sus inclinaciones o que nunca han tenido ningún reparo en esconderlas. En ese grupo tenemos, por ejemplo, a Alejandro Magno, Sócrates, William Shakespeare, Miguel Ángel Buonarotti, Frida Kahlo, Andy Warhol, Elthon John, entre tantos otros.

Sin embargo, aún con la liberación sexual de los últimos años, el hecho que Dumbledore, el amado y respetado director de la Escuela Hogwarts, fuera declarado gay, causó controversia hace algún tiempo.

El anuncio lo realizó la propia autora en una conferencia de prensa realizada en Nueva York. Ante la pregunta de un joven: ¿Dumbledore alguna vez se ha enamorado? Rowling contestó que Albus estuvo enamorado del amigo de su juventud, Gellert Grindelwald.

Para la autora, esto excusa en cierta manera el que Albus haya tenido una fe tan ciega en sus ideas de poder, y por eso también resulta una gran decepción para él cuando Grindelwald se mostró tal cual era; lo que a su vez también da mayor mérito al hecho que haya sido el mismo Dumbledore quien se le enfrentara y que finalmente lo derrotará durante su ascenso al poder.

También comparó bastante su atracción a la que siente Bellatrix Lestrange hacia Voldemort. Simplemente Dumbledore conoció una mente tan brillante como la de él, lo que le llevó a la admiración y obnubilación.

Como era de esperarse, una noticia de esta naturaleza produjo gran revuelo entre los asistentes. Y hasta ahora sigue en gran medida la controversia entre los fans que apoyan esta idea, y aquellos que, a pesar de no tener directamente ningún prejuicio contra los homosexuales, aún les cuesta afrontar que el admirado profesor sea homosexual.

¿Cómo cambia esto la imagen de Dumbledore? Bueno, son muchos los que han tratado -otra vez- buscarle cinco pies al gato y tratan de explicar, también de esta forma, su posible relación con Snape o hasta con el mismo Harry.

Personalmente esto me parece completamente sacado de pelos. Lo que la autora manifestó es una relación directa hacia una persona en particular por las razones ya antes expuestas. No creo que ella misma se imaginara a Albus Dumbledore estando atrás de otros hombres solo por la relación de cercanía ¿O es que el hecho de que una persona sea homosexual implica que vayan mirando al resto de hombres -o mujeres- como posibles parejas?

Otro punto a mencionar es qué tanto tiene este dato cabida en la historia. En primer lugar, no creo que nadie pueda creerse Cristóbal Colón y decir que sí había notado indicios de este comportamiento en la saga, porque simplemente no los hay. Este dato no afecta en sí ningún componente de la historia original, pues no altera al Dumbledore tal y como lo conocimos. Y más aún, al no ser un dato que esté realmente en el libro, el lector es libre de tomarlo u omitirlo. A no ser que la autora decida hacer otra versión -cosa 100% improbable- esto solo es un bonus que en realidad no tiene ninguna relación con la trama, ni con el concepto en sí, que finalizó al momento de publicarse el último volúmen de la historia.

Este comentario podría ser calificado como algo muy de lugar. Es decir, poco o nada altera que él sea homosexual o no, sigue siendo la persona tan grandiosa y su esencia no se altera por su orientación. Pero sí el hecho que, si antes ya causaba polémica por su tendencia al oscurantismo, ahora haya aún más excusas para vedar un libro que su único pecado fue gustar a todos, niños y adultos.

Además, el comentario era realmente irrelevante como aporte a la trama. No es lo mismo descubrir la profesión de los padres de Harry, que puede servir para explicar su continuo enfrentamiento con Voldemort, que la orientación sexual de tal o cual personaje.



Son muchos los que felicitan esta idea, lo que llevó a la autora a decir: "Si hubiera sabido que os haría tan felices, lo hubiera dicho antes". Pero ya se empieza a sospechar de cierto afán publicista en este hecho. El sacar a la luz un dato como este, que no se sabe si va a ser bien recibido o no, puede subir o bajar sus ventas, según el interés público, pero no alterar aquellas que ya se vendieron, pues en ese caso, ¿por qué no decirlo antes? No es la primera vez que alguien le hace una pregunta de este tipo, lo pudo haber dicho antes y simplemente evitar decir de quién se trataba, para no caer en "spoilers".

También se habla de cierto afán de congraciarse con todos. Claro, la comunidad gay es uno de los pocos sectores que no ha sido defendida en una obra que -de forma totalmente abierta- toma como norma primaria la defensa contra la discriminación.

Rowling ha dicho: "Nunca ha sido una noticia para mí que un hombre valiente y brillante pueda amar a otros hombres". Pero muchos insisten en que esto deja a la luz cierto halo de presión por parte de los medios, no solo de homogeneizar la diversidad, sino de buscar "agrandar" una saga aún considerada por muchos como "solo para niños".

No hay mucho que se pueda decir que muchos no sientan. Es notable recalcar el hecho de que la confesión la haya hecho una persona quien en muchos otros temas siempre procuró guardar mesura y hasta cierto punto, trató de brindar a los niños la mayor vigencia posible antes de brindar cada opinión.

Sin embargo, para muchos de nosotros la simple idea de tildar a un mago tan brillante dentro de las casillas de una opción sexual es algo muy simplista. Dumbledore fue un mago plenamente inteligente, con habilidades incalculables, de una sabiduría indescriptible. ¿No es algo muy terrenal y muggle etiquetarlo dentro de una inclinación sexual? ¿No podríamos acaso ver a Albus de una forma más complicada que simplemente gay u heterosexual?. ¿No era de alguna forma superior en cuanto a evolución mental y logró ver en las personas simplemente individuos y no sexos? Es decir, ¿porque no pensar que Dumbledore no fue simplemente gay (y no que esto tenga algo malo) sino que él se enamoró de un individuo, de un ser bastante inteligente que logró sorprenderlo y cautivarlo?.

Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore conoció a Grindelwald y poco a poco encontró a un igual, a alguien con el que podía compenetrarse, alguien con quien compartir, un individuo que lograba asombrarlo, siendo esto algo difícil para un mago tan inteligente como él. ¿Acaso nosotros no buscamos aliarnos a quienes nos aportan algo? ¿Estarían ustedes con alguien a quien consideren aburrido y que no les da nada nuevo a su vida? No lo creemos. Entonces por que no ver a Dumbledore como simplemente alguien que encontró un igual y quiso unirse a él?

Si, probablemente se enamoró de Grindelwald, pero cuantos de ustedes, al admirar a alguien, no lo encuentran atractivo? No por ser hombre o mujer, sino por quien es, esto es lo que probablemente vió Dumbledore. Para él ya debe haber sido difícil llevar la vida que llevaba, sin sus padres, con sus hermanos bajo su cargo y sin poder explotar su mente y sus habilidades como él quería. Es así como al encontrar a alguien con quien hacer todo eso pues se enamoró, se vió atraído hacía él.

Por supuesto, esto es una teoría y nada de lo último dicho está confirmado por J.K. Rowling, pero creemos importante mencionar que se puede ver esta "declaración" como algo mucho más complicado y enriquecedor que simplemente "salir del closet".

La declaración ya está hecha y el misterio -que en realidad nunca existió- revelado. Ahora, como ya han venido haciéndolo, cada unos de ustedes puede expresar su opinión al respecto. A favor, en contra, desilusión, apoyo. Cuando un autor publica un libro, deja de pertenecerle para volverse de todos. Así que ahora, aduéñenselo.


Harriet Potter y Negra Black

martes, 6 de julio de 2010

¿Harry Potter una historia llena de dolor?

Hace unos años leí en la red la carta que una preocupada madre le mandó a todos los padres de familia de una página cristiana sobre los motivos por los que debía prohibirse a los niños la lectura de los libros de Harry Potter. En aquella carta contaba que sus dos hijos le insistían en que les dejaran leer las aventuras del mago y para complacer a todo el mundo, decidió hacer un muy salomónico trato: ella se "sacrificaría" por sus hijos, y revisaría las 100 primeras páginas del primer libro. Basada en eso, decidiría si valía la pena que lo leyeran o no.

Dejando al margen el hecho de que es imposible juzgar propiamente cualquier obra leyendo sólo la introducción (pues si recordamos, en la página 100 acaban de arribar a Hogwarts por primera vez); esta madre decidió que el libro no era bueno porque - hasta dónde había leído - sólo vio un mundo de gran dolor y crueldad absoluta en dónde un niño había recibido la más terrible de las desgracias y se movía en un ambiente dónde los adultos eran desalmados y desnaturalizados. Según palabras de la madre, "en todo el contexto no encontré una sola virtud ni un mensaje de enseñanza para los niños".
Aquellos que insisten en calificar a "Harry Potter" como unos libros para niños, y que a su vez los descalifican como apto para menores por su temática oscura, ponen estos hechos de pretexto: que se muestran personajes sombríos e insensibles y que hay escenas de dolor, violencia y crueldad que no debe ir dirigida a niños.

Como todos los que hemos leído alguna vez los libros o visto las películas sabemos, hay algunas escenas un poco fuertes - no por la violencia en sí, sino por el contexto, lo que ha llevado a que las últimas películas se clasificaran para mayores de 14 años, pero el hecho de que estén en un libro leído masivamente por niños nos lleva a preguntarnos: ¿Cómo perciben los niños el dolor?

El dolor está presente, y forma parte constante de nuestras vidas, y desde niños sentimos alguna clase de dolor. En este sentido, podemos encontrar cierto apoyo en la saga de estos libros.

Es verdad que los niños de hoy en día, maduran más rápido que hace 50 años. Lo masivo de los medios de comunicación, y lo errado de las ideas sobre la educación hacen que los padres se opongan fervientemente a que su hijo de 7 años vea un dibujo de lucha de artes marciales, pero sin embargo conviven diariamente con imágenes de muerte, violaciones y maltrato que se emiten en televisión.

No podemos negar que esas cosas son parte del mundo y que se debe aprender a vivir con ellas. Los padres son los primeros llamados a guiar a sus hijos por las duras verdades de la realidad, pero incluso en un mundo de fantasía como es el de Harry Potter, podemos encontrar todos los rasgos de nuestra sociedad, tanto los positivos como los negativos.



¿Qué vemos en Harry Potter? En primer lugar, tenemos el origen de Harry. Sus padres muertos cuando él tan solo tenía un año de edad y criado por tíos que nunca le demostraron afecto. A mí aún me resulta durísimo imaginarme cómo hubiera sido yo, si en toda mi vida mi mamá nunca me hubiera dicho: "Te quiero, hija", si mi papá nunca me hubiera ayudado en algo, si todo el tiempo hubiera visto insensibilidad hacia mí y nunca una felicitación hubiera premiado algún logro. Harry tampoco tuvo un amigo en el colegio. ¿Se imaginan pasar los años de inicial y primaria sin una sola persona con quién conversar?

Además de la temprana muerte de sus padres, Harry también pierde a su padrino, a aquél hombre que en poco tiempo se había convertido en una mezcla de padre y hermano, algo que él nunca tuvo.

A todo esto se suma la muerte del director y su mentor. Algo que marca la muerte de Albus Dumbledore es que Harry siempre lo vio como alguien a quien recurrir en toda circunstancia. Dumbledore era el mago que podía solucionar absolutamente todo. Con su muerte, Harry se ve enfrentado a la peor situación que le ha tocado: verdaderamente está solo, y ya no hay más guías, ni atajos auxiliares que lo lleven al momento más importante: su enfrentamiento con el origen de todas esas desgracias: Lord Voldemort.

En los libros vemos un origen directo a la mayoría de los males, pero a su vez nos topamos con situaciones o personas que originan dolor o son malas sin ser necesariamente de ese grupo. Como dice Sirius, "El mundo no se divide solo en buenos y mortífagos, Harry. Todos tenemos luz y oscuridad en nuestro interior y de nosotros depende elegir que lado debemos potenciar."

¿Si hay tantas cosas malas por qué debemos leerlo? Porque tanto dolor no ha podido borrar una personalidad buena y decidida, sino que al contrario, ha ido fortaleciéndola desde el principio para encontrar a un joven que desde muy pequeño supo reconocer cada una de las cosas buenas de la vida. Harry es un chico que sabe agradecer por sus grandes amigos, por todos aquellos que lo apoyan y acompañan, que ha aprendido a ser fuerte y a defender sus principios y lo que considera correcto, que sabe cómo reponerse ante las adversidades y que a pesar de grandes tentaciones ha aprendido que vale la pena luchar por buscar algo mejor, y que llegado un momento, lo más importante es tener a los que quieres a tu lado y preocuparte porque sean felices.

Harriet Potter
Blog AvadaKedavra

miércoles, 30 de junio de 2010

Harry Potter: ¿En papel o en la pantalla?

Cuando la Warner firmó con Rowling el contrato para llevar Harry Potter a la pantalla grande en octubre de 1998, empezaron a desatarse las notorias diferencias entre el libro y las películas. Y para quienes hemos podido compararlas, estas diferencias no son solo marcadas, sino - en algunos casos - absurdas.

Con esto no quiero decir que tenga preferencias por los libros o las películas. Cada persona tiene sus propios gustos, pero personalmente, ninguno de los 6 filmes hasta ahora estrenados han logrado colmar mis expectativas y llenarme de una emoción tan grande como aquella que sentí al leer los libros, donde cada acción es narrada palabra por palabra de una manera muy detallada. Alguien me comentó alguna vez que a través de la lectura podía sentir hasta el viento helado. Y es que si en algo ha logrado sobresalir literariamente la autora es en sus descripciones.

Aún así, son cientos las personas que prefieren las películas a los libros. En muchos casos - y este sería el lado lamentable - por lo extensa que les resulta la lectura de algunos de los tomos de la historia. Y es que a pesar de lo hipnotizante de la trama, son aún muchos (adultos y niños) cuyas habilidades literarias no han podido ser entrenadas lo suficiente como para soportar y comprender volúmenes de casi 900 páginas.

Por otro lado, está el afán marketero. Desde la intromisión de la Warner, Harry Potter® cambió totalmente y dejó de ser un pequeño nombre que asomó su cicatrizada cabeza en las librerías inglesas para convertirse en toda la fábrica de promoción y material que es hoy en día. Mientras que en Julio del 2007 se terminó de publicar el último de los volúmenes de la serie, todavía hay tiempo para disfrutar del estreno de las dos películas faltantes (El último libro hecho en dos películas), y con estos, la habitual avalancha de publicidad y merchandising a la que cada producto con el sello de la Warner nos tiene tan acostumbrados. Además que ahora tenemos en adición el increíble "Wizarding World of Harry Potter", parque temático que dará que hablar por mucho tiempo desde su apertura el 18 de Junio pasado.

Otro punto es que las películas nos presentan una versión más "light" de la historia. En cuanto a trama siempre se mantiene en las seis películas una historia "light" en donde los jugosos detalles de la trama se extraen para dejar, en muchos casos, "lo que se vería mejor en la pantalla". Así mismo la diferencia de las personalidades tan específicas de los personajes que describe Rowling, quedan reducidas en muchas ocasiones a unos cuantos minutos o frases inventadas en un guión que pretende hacernos sentir lo que 3 capítulos de un libro lograron. Esto se debe obviamente al hecho que en dos horas no se puede llegar a conocer realmente a ningún personaje, es decir, no se puede llegar a entender la complejidad que lleva a Harry a realizar determinadas acciones, o aquel pasado que explica porqué el villano de turno es realmente malo, pero ofrece el plus de ser más aceptado por aquellos sectores conservadores que se oponen a una historia de magia compleja. Y aparentemente de esto se ha valido la productora para "alivianar" el nombre del mago, pues mientras que cada tomo de los libros se va engrosando, aparentemente cada película va disminuyendo su duración, al punto que, "La Orden del Fénix", que representa el mayor y más oscuro de los volúmenes (896 páginas), se convirtió a su vez en la más corta de todas las adaptaciones anteriores, con tan solo 138 minutos, ocasionando que las escenas y sentimientos más fuertes bajen de tono.



¿Son realmente diferentes los libros de las películas? Puede que en muchas cosas haya similitude, es decir, la trama debe ser la misma en la mayoría de los casos, pero lo que cambia no solo es la cantidad del material mostrado, sino también la manera de enfocarlo. Aún cuando muchos fragmentos cuenten diálogos exactos a los del libro, otros giros de la historia son más propios de la imaginación del guionista que de la autora en sí (aún busco muchas escenas de la tercera película que no logro hallar en ningún libro, a pesar que son mi libro y película favoritos de toda la saga).

Considero que mi limitado entendimiento no me hubiera podido hacer comprender ninguna de las películas si antes no hubiera leído los libros. Y es que, analizándolas fríamente, en algunos casos, a primera vista no son más que una sucesión de acciones y personajes sin una sólida explicación que los acompañe, por lo que resulta solo una serie de aventuras, no siempre con mucho sentido común.

Algunas de las diferencias más destacadas entre los libros y las películas no son cruciales en sí para la trama (aunque sí algunas omisiones). Por ejemplo, en las primeras películas, el personaje de Neville Longbottom aparece como uno básico mientras que en los libros juega un papel secundario pero importante y presente. A medida que fue avanzando la publicación de los libros y creciendo este personaje, tuvieron que buscar formas de volver a involucrarlo con el hilo principal, haciendo que en las últimas películas cumpliera roles que en los libros jamás le pertenecieron. Sin embargo de cierta forma es importante, sea cual sea la forma, que Neville cobre protagonismo, sobretodo para la última película en donde Neville debe mostrar su verdadero Gryffindor interno.

Además, se han preocupado por embellecer la imagen de cada uno de los protagonistas. Mientras en casi todos los libros recordaban lo pequeño y delgado que es Harry, en el actor buscan crear la imagen de una especie de Adonis escolar, creándole un carácter más desenvuelto y decidido que el que muestra en los libros. Lo mismo (y hasta en mayor escala) sucede con Hermione. Poco a poco ha ido sufriendo la transformación en imagen y vestido y pocos recuerdan a la chica histérica, despeinada y en muchos casos desarreglada que se fanatiza con el estudio. Realmente es notorio como el uso de un tinte en tonos más claros ha sido la pauta de quienes ayudan, con el maquillaje y arreglos, lograr el personaje de Hermione. Sin mencionar claro los atuendos que usa, que en muchos casos son cosas que la Hermione de los libros jamás usaría.

Uno de los aspectos que podemos atribuirle a las películas es el hecho de que gracias a ellas hubieron expertos que materializaron el mundo que todos teníamos en mente, incluyendo a J.K. Rowling, y lo volvió real en las diferentes entregas cinematográficas. Y ahora no solo porque podemos admirarlas a través de una pantalla, sino porque podemos pisarlas, sentirlas, y apreciarlas en su máximo esplendor en el "Parque Temático de Harry Potter" en Orlando.

Pese a todo, no debemos ser mezquinos con el peso y la importancia que han tenido las películas en la cultura popular ya que muchos fueron introducidos a este mundo mágico a través de la pantalla grande. Cada uno tiene sus preferencias o su propia forma de interpretación y visión de la trama, y mientras se siga teniendo en claro que los actores son solo actores y los personajes, personajes, la realidad y la ficción podrán seguir marchando bien.

Harriet Potter
Blog AvadaKedavra

lunes, 7 de junio de 2010

Harry Potter y el Marketing

La primera noción que tuve sobre Harry Potter fue aproximadamente hace unos 12 años, cuando en un periódico de circulación nacional sacaron una minúscula nota sobre un libro infantil que había tenido gran éxito en Inglaterra y que ahora presentaba una segunda parte que probablemente desencadenaría nuevas entregas. Junto a la nota se encontraba la pequeña imagen de la portada del primer libro. Recuerdo que el artículo contaba que se trataba de un niño mago huérfano, que no sabía de sus poderes. A pesar de ser yo también una niña en esas épocas, la nota me resultó curiosa y la trama interesante, pero no comentaban nada sobre una versión en castellano, así que tras el pensamiento de "ojalá lo pueda leer algún día", Harry Potter cayó en mi soporífera memoria hasta que en el 2001 salió la noticia que la Warner Bros. iba a producir una película sobre un niño mago, basada en una "novela infantil". Tímidamente asomaron en el mercado literario peruano los tres primeros volúmenes del libro. Hoy, han pasado ya 9 años desde la primera vez que leí un libro de Harry Potter y mucho ha cambiado en este tiempo. Pero no voy a ponerme a recordar el cambio bursátil de la bolsa de valores en todo estos años, sino la visión global en la cual ahora se tiene a todo lo que compete a Harry Potter®.

Muchos aún ignoran que cuando JK Rowling escribió el primer libro, era tan pobre que ella misma tuvo que redactar el manuscrito completo a máquina dos veces para poder ofrecerlo, pues no podía costear una mecanógrafa ni que lo fotocopiaran. Después de que 8 editoriales (que hoy en día deben estar odiándose a sí mismas) rechazaron el libro, Bloomsbury aceptó publicarlo, dando de adelanto la poco significativa suma de £ 3.000. Y así, con una mínima publicidad sumada a una cuantas críticas favorables, salió a la venta en 1997 Harry Potter and the Philosopher's Stone, cuya primera edición sólo vendió 1000 ejemplares.

13 años y 400 millones de libros después (hasta Diciembre del 2007), Harry Potter puede ser considerado como uno de los nombres más marketeados del mercado actual. El sólo término es una de las frases más buscadas cada año en Internet desde el 2002, y eso, sin ponernos a hacer distinción entre libros, películas y merchandising.



Pero, ¿qué tan favorable es eso para la imagen que brinda? Algunos comentan lo siguiente: "la historia es divertida y hasta allí nada más, pero de eso a pasar a ser un icono de la literatura moderna... Hmmm no me parece. Lo que sí puede ser es pasar como un icono del marketing y del negocio bien realizado", lo cual va muy a la par con la opinión de otro comentario: "HP es un producto superinflado del marketing". Y por más que me encante Harry Potter y sea capaz de entender el verdadero valor que tiene la obra, no puedo negar que - hasta cierto punto - tienen razón.

Los primero libros de Harry Potter, a pesar de su éxito inmediato, fueron publicados sin mucha pompa ni tanta publicidad. Se sabe que la misma autora pidió a su editorial española que no hicieran una gran promoción al libro. Y es que ya desde el principio el mejor gancho de ventas fue el contenido del libro en sí, y los comentarios de los jóvenes - y a veces no tan jóvenes- lectores.

Entonces, ¿qué pasó? ¿En qué momento pasó a ser el gran boom comercial que es hoy en día? En mi muy humilde opinión, esta "fiebre comercial" nació de la mano de la primera película, y es que mientras que Harry Potter seguía siendo "solo un libro", la autora podía contribuir plenamente con la decisión de las editoriales, pero al firmar con la Warner se estaba metiendo con uno de los grandes y nadie les puede quitar su derecho a la publicidad.

No niego que sin esa gran difusión muchas personas (jóvenes en su mayoría) que no pasaban de la lectura ocasional de Condorito se hubieran animado a leer el libro, pero son justo estas razones que llevan a algunos a quitarle valor a la obra. Es decir, nada más maravilloso que la obra ayude a muchos a reencontrarse con la lectura, pero abre un inmenso margen a hacer creer a propios y extraños que es sólo eso, un gran éxito publicitario del momento, una "boys-band" prefabricada sólo con una clara inclinación al marketing y a las ventas.



Si he de ser sincera, la primera vez que me crucé con un libro, lo menosprecié (y me pesa en el alma) justo por esa razón. Ya empezaban a sonar las campanas que anunciaban una primera película y cuando me ofrecieron que lo leyera, sólo pensé: "¿Acaso tengo 9 años? Otro libro para niños del momento", y es que después de haber empezado mi vida de lectora a los 7 años de la mano de Shakespeare, un libro que auguraba ser la continuación de las ventas dejadas por los Teletubbies, no me emocionaba mucho que digamos. Pero en fin, bajo mi lema de "libro es libro", me animé a ojearlo, al principio apática y escéptica, al final maravillada y encantada.

Por suerte para mí, no pude caer en la trampa que me hacía pensar que todo lo comercialmente popular es basura del momento. Me hizo aprender a no pre-juzgar un producto (por más explotado que esté) y a descubrir el verdadero valor de una obra. Pero lamentablemente, no muchos comparten esta opinión.

Cada día aparecen personas que guiadas por el alto índice de ventas relativas al mundo de Harry Potter, lo descalifican como una obra con un valor propio y lo llevan a considerarlo un producto mediocre y mediático. Son más los que siguiendo esta misma línea se esfuerzan por ver los libros tan literalmente que se niegan a buscarle un significado a temas que la autora sabe enmascarar tan bien para ser identificados sin que suene a sermón, tales como la discriminación y la intolerancia de la sociedad actual.

¿Qué he aprendido en todo este tiempo? Que no está mal que algo sea popular, que busque llegar masivamente y que venda bien. Esa no es la piedra angular de cualquier obra. No importa si a tal niña le gustó porque "el actor era lindo" siempre y cuando haya servido para que la niña se decida por la lectura y le abra las puertas de la imaginación que medios como la televisión tanto han enclaustrado. Lo importante es que el producto sea bueno, que tenga un valor real y que quien lo observe sepa apreciarlo, desde un punto de vista objetivo, claro y neutral, para poder calificarlo de verdad.

Recomiendo a los detractores de Harry Potter que lean alguno de los libros, no sugiero las películas, porque en muchos casos el afán comercial es innegable, y creo que nadie puede comparar ningún libro de la literatura mundial con su versión fílmica. Con esto, no busco la aceptación de la obra (si no te gustó, no te gustó pues. En gustos y colores...), pero sí que digan: Harry Potter no me gusta por A o B, y no solamente porque vende y mueve publicidad. Aquellos que criticamos, aprendamos a hacerlo de una manera razonada y coherente. Así que digamos porqué nos gusta y porqué no, aprendamos a defender nuestros puntos de vista (a favor o no) con fundamento y guiados por lo que nosotros realmente pensamos, y no por lo que masiva y superficialmente se nos enseña a opinar.

Harriet Potter
Blog AvadaKedavra

martes, 1 de junio de 2010

Harry Potter, una crítica al mundo

Obras infantiles como "Hansel Y Gretel" de los hermanos Grimm criticaron la desidia de la época en la educación de los hijos, haciendo una admonición de la dureza de la vida en la edad media. En mi querida "Cenicienta", de Charles Perrault, se plasma la clásica historia de la injusta opresión del proletariado, coronado por una recompensa triunfante. Mientras que "El Patito Feo" de Hans Christian Andersen sirve de parodia de la autoestima humana y el proceso de crecimiento y origen de la persona (la típica "lo que vale es lo de adentro"), en "Alicia en el País de las Maravillas", Lewis Carrol satiriza las costumbres burguesas de Londres del siglo XIX.

La lista continúa y partiendo del simple hecho de que los libros para niños son escritos -en su gran mayoría- por adultos, estos al igual que en cualquier otra clasificación han servido como pantalla que transmiten verdades, problemas sociales o quejas personales de la época. Así, al igual que cualquier libro, logran manifestar en todo sentido la voz crítica del autor, reflejando su punto de vista observador, crítico, analista y acusador, para exhibir la sociedad de su tiempo.

Harry Potter no escapa para nada de esto, ya sea calificada como una obra infantil o "neutra". Cada uno de los 7 libros refleja críticas y protestas que se disfrazan muy acertadamente como parte de la trama.

¿Dónde están tus padres?
- Están muertos - respondió en pocas palabras. No te-nía ganas de hablar de ese tema con él.
- Oh, lo siento - dijo el otro, aunque no pareció que le importara -. Pero eran de nuestra clase, ¿no?
- Eran un mago y una bruja, si es eso a lo que te refieres
- Realmente creo que no deberían dejar entrar a los otros ¿no te parece? No son como nosotros, no los educaron para conocer nuestras costumbres. (...) Yo creo que debería quedar todo en las familias de antiguos magos. Y a propósito, ¿cuál es tu apellido?

Harry Potter y la Piedra Filosofal, cap. 5, El Callejón Diagon


Esta conversación con Draco Malfoy es uno de los primeros contactos que tiene Harry -y por lo tanto, también nosotros- con personas del mundo mágico a parte de Hagrid y (vaya coincidencia) es uno de los primeros conceptos de ese nuevo mundo que decide enseñarnos la autora: hay magos de sangre limpia y se creen mejor que los que no lo son.

A partir de aquí, los principios del racismo y diferencia de clases son una constante que desencadena toda los hechos a seguir. La vemos reflejada desde un primer momento y es uno de los principales motores de la historia. En primer lugar está la diferencia de sangre: Hay una clasificación muy marcada entre aquellos que son "sangre limpia" (hijos de antiguas familias de magos), los "sangre sucia" (de padres muggles, o sea, no-magos) y todas las derivaciones y mezclas que conlleva esto. Al mismo estilo nazi, estos llevan registros muy exactos de los antecesores de cada quién para averiguar su rango de limpieza o si en algún momento de su cronología, que data de siglos y siglos, hubo algún cruce "impuro".

Y personajes como estos abundan. En primer lugar, el mismo Harry a pesar de ser -como él afirma- de padres magos, su madre fue hija de muggles, por lo que también Harry es considerado de sangre mestiza. Y si hablamos de "sangres sucias", en primer lugar está Hermione, quien a pesar de ser la bruja más inteligente de la escuela tiene que sufrir todos los años las burlas de Draco y su grupo, y más adelante la persecución, captura y encarcelamiento de la que fueron víctimas todos aquellos que no poseían la "nobleza de sangre".



Otra crítica a la que acude Rowling frecuentemente es la discriminación por clase social. No solo están los "tengo-todo-el-dinero-del-mundo-y-lo-puedo-todo" como los Malfoy, sino también aquellas familias que no poseen en absoluto medios económicos como los Weasley. En contraposición a todo esta escala, pone la cara opuesta de la moneda: los elfos domésticos, aquella raza cuya naturaleza está diseñada para servir.
Estos seres sirven incondicionalmente a una familia generación tras generación durante toda su vida, sin importar el tipo de trato -o mejor dicho, maltrato- que le den. Su mayor ambición en la vida es complacer y obedecer solo a esa familia. No poseen voluntad propia y ven como un insulto y vergüenza a aquél elemento con ideas de libertad. Usando estos seres, Rowling plantea serias cuestiones sobre la esclavitud, la injusticia, el "lavado cerebral masivo", la monopolización del poder y el servilismo.

Y si hablamos de criaturas, los elfos domésticos no son los únicos afectados. En la historia se señala un gran defecto de los magos: el de creerse superior a cualquier especie. Ya sean elfos, hombres lobo, duendes, centauros o gigantes; el común de los magos cree que quien no sea mago (o en este caso, humano) es sub-inteligente y debe atenerse a la voluntad de los hombres, sin hacer un análisis real de ellos, lo que genera disputas y alejamientos de otras razas. Los centauros, de una inteligencia superior a la humana, son por muchos considerados como bestias, y los duendes, de gran astucia y habilidad, son muchas veces engañados y usados por la comunidad mágica. Muchas otras especies solo son alejadas por considerarlas diferentes y no entender sus costumbres.

El racismo y la discriminación, en todos los sentidos, se ven presentes principalmente como críticas en la historia, así como la falta de conciencia de estos (recordemos que Hermione trató por mucho tiempo de implantar un grupo de protección a los elfos y que nadie la escuchó, la P.E.D.D.O.). Y el mismo hecho de que Lord Voldemort haya "elegido" como su enemigo mortal a Harry, se debe a que el joven mago compartía como él la sangre mezclada, naturaleza que Voldemort nunca soportó.

Y aunque esta es la queja general de la saga, no se pueden dejar de lado tantas otras como es la corrupción y el abuso del poder. Esto se ve principalmente en la quinta entrega, donde el ministerio se ve corrompido por influencias de dinero, lo que bien puede ser usado como una denuncia a muchos de los gobiernos actuales, donde se tratan de ocultar las cosas bajo cortinas de humo y falsas verdades; o la parodia que realiza a muchos "personajes tipo", exagerando defectos y actos como el fetichismo.

Ya sean útiles o no, ciertos o falsos, los libros y la influencia de la autora han servido de tribuna para plantar su opinión. Muchos quizá desconocen la acusación que ella realiza (fuera de los libros) hacia la adoración de la belleza física, renegando de prácticas como la anorexia y la superficialidad; o el hecho que ella misma haya ofrecido un rescate por la niña británica Madeleine, desaparecida en Portugal.

Voluntad de corazón o mero afán publicitario, la verdad es que esta mujer y aquellas actitudes que decida tomar son vistas como modelo para miles de niños y jóvenes en todo el mundo que la ven con admiración y que de alguna manera -esperemos- logran realizar análisis del mundo presentado en los libros que bien pueda reflejarse en el mundo real.

Harriet Potter
Blog AvadaKedavra

lunes, 31 de mayo de 2010

Felíz Día del Orgullo Friki

El pasado 25 de Mayo fue el día de mundial del orgullo friki. y este post está dedicado a ese día que nos conmemora a todos.

Harry Potter, Star Wars, El Señor de los Anillos, Star Trek, el cómic, el manga/anime, los juegos de cartas y de rol. ¿Qué tienen en común? Que son aficiones que a lo largo de los años han logrado congregar a miles de fans y frikis - no necesariamente “fanáticos” - alrededor del mundo.

Pero ¿qué significa ser fan? Me refiero a aquéllos que pertenecen a los denominados “grupos de hobbies”, y no a los seguidores de determinados grupos de música u otros. Son en realidad pocas personas las que podemos atribuirnos el ser “fans” de algo, pero en el mundo suman millones aquellos que en algún momento de su vida – principalmente juventud – acogieron una idea y se fanatizaron con ella.

¿Es tan fácil ser fan? ¿Qué significa? ¿Está limitado a unos cuántos “freaks” que no tienen nada mejor que hacer? Colectivamente, los fans de estos “grupos de hobbies” están estereotipados como aquellos jóvenes ligeros de ideas, normalmente aislados y con pensamiento infantil. Se piensa que son un poco tontos y un poco torpes, que están metidos en esos “juegos” porque no tienen nada mejor que hacer. También, se cree que los fans son de propiedad exclusiva de los Estados Unidos, Europa y Japón, que constituyen la “madre nodriza” de estas creaciones, mientras parece “casi imposible” que haya en Perú verdaderos grupos de seguidores. Aquellos que hacen ese rápido juicio se asombrarían al darse una vuelta por las páginas web peruanas para conocer los cientos de grupos que en el Perú, son verdaderas cunas de fans.

¿Quiénes son los fans?

Hace poco escuché a alguien hacer este comentario refiriéndose a un club de fans: “Les recomiendo que cojan un verdadero libro y se pongan a estudiar”. Supongo que a esa persona le sorprendería mucho enterarse que los fans no son solo jóvenes. Hay adultos, padres y jefes de familia, profesionales exitosos y llenos de responsabilidades del mundo real.



También se debe tirar abajo la idea de que un fan no sabe nada más del mundo aparte de su afición. Y aunque es cierto que libros como “Harry Potter” o “El Señor de los Anillos” han iniciado a muchos jóvenes en el fascinante mundo de la lectura, también hay varios de ellos que desde siempre han sido asiduos lectores – trataré de incluirme en el último caso – y que a pesar de dominar varios temas y tener un aceptable nivel de cultura, han encontrado en este tipo de hobbies esa válvula de escape de la monotonía habitual, esa conexión entre el mundo de fantasía que la mayoría deja atrás una vez que llega a la adolescencia, y el ambiente tangible que te permite conocer a gente de la misma edad y formar un grupo.

¿Cualquiera puede ser un fan? En realidad, meterse de lleno a la idea no es tan fácil o trivial como parece a simple vista. El primer paso es encontrar a gente que comparta esta afición. Gracias al avance de la tecnología – léase msn groups, blogs o similares – esa tarea ya no es tan complicada como seguramente lo fue para los primeros fans de Star Wars o de los cómics de la Marvel, allá en los setentas.

El segundo paso – y el más difícil de todos – es aprender a convivir con tu hobbie. Que te fascine algo no implica que te dejen de gustar el resto de cosas o que no lleves una vida normal. A pesar de todo, son pocos los que declaran abiertamente su afición por temor a las burlas o al qué dirán.

Si tú eres fan de algo, seguramente encontrarás otras personas que –sin importar la edad- comparten ese gusto contigo, y si te decides a buscarlo, nadie te va a obligar a que te disfraces de buenas a primeras y hagas lo que ahora podrías considerar “el papelón de tu vida”.

Hay diversas formas de demostrar tus gustos, y depende de qué tan cómodo te sientas para que manifiestes de alguna forma tu afición. La misión de esto es que te diviertas con algo y te olvides momentáneamente de tus preocupaciones, que hagas amigos y que puedas expresar tu individualidad del modo que tú quieras. Si estas listo para buscar una forma apasionada de distraerte, estoy segura de que habrá algún hobbie que podrá amoldarse a tus intereses. Mucha suerte.

Harriet Potter
Blog AvadaKedavra

¿Por qué nos gusta Harry Potter?

Ya sabemos que somos fans, que hemos visto las películas y que nos gustan los libros, pero… ¿por qué? ¿realmente nos hemos puesto a pensar por qué un libro “para niños” llama tanto la atención de los adultos?

Son muchos los prejuicios que se tienen acerca de la saga de Harry Potter: que son infantiles, que forman parte de una subcultura o que son tan vacíos y simples que te evitan pensar. Como amante de la literatura en general, puedo afirmar que no hay mayores mentiras que esas. Y es que la historia es tan fascinante como compleja. A pesar de ser una trama llena de fantasía y magia, nos encontramos con personajes muy reales, es decir, “nos la creemos”.

Preguntarle a cada uno qué es lo que le gusta de Harry Potter es una tarea del tamaño de Hagrid, y es que a cada persona le llama la atención un aspecto diferente, cada cuál más de acuerdo con su personalidad. Aún así, Rowling ha conseguido conjugar elementos que, por lo diferentes, logran llamar la atención de gente de todas las edades.
Pero en sí: ¿Quién es Harry Potter? Todos sabemos lo básico. Voldemort mató a sus padres cuando él tan solo tenía un año de edad y al tratar de asesinarlo, la maldición rebotó y lo dañó. Desde ese momento fue apartado de su mundo (el mundo mágico) y obligado a crecer con unos tíos que realmente parecen odiarlo. Ya en este primer enfoque se muestra a un Harry que no es el típico héroe perfecto, bueno, querido y lleno de amigos, sino todo lo contrario, un chico solo y huérfano, necesitado de afecto. En medio de esta tragedia que es su vida, descubre un mundo que él siempre soñó: un sitio dónde podía sentirse especial y en el que era querido y necesitado.



Por sí solo, Harry no llegaría a plasmar toda la complejidad que la historia representa, y es ahí dónde Rowling supo darle acertadamente la debida importancia a cada uno de los personajes secundarios. Examinando ese mundo mágico, no damos cuenta que no hay personajes mal armados, que cada uno de los que ha aparecido, por corta que sea su participación, tiene un trasfondo mucho mayor.

Cada lector se siente atraído por algo diferente en los libros, y de ahí se explica que a unos les guste el tercer libro y a otros el sexto o que unos prefieran el quidditch y otros leer shippers (parejas).

Repasemos algunos de los grandes grupos de historia que hay en los libros, y según eso, descubran por qué les gusta Harry Potter.

La acción: Podemos dividirla en 2 subgrupos: aquella que se goza en los primeros libros, con las escapadas de Harry por el colegio, las persecuciones de Filch o sus accidentados recorridos en una de las torres. No tiene gran relevancia con la historia pero son divertidas. A estas también se le pueden agregar aquella acción producida por los partidos de quidditch o los primeros dos encuentros del Torneo de los Tres Magos. Todo es emocionante, pero se puede obviar. Lo disfrutas, pero no es imprescindible.

Hay otro tipo de acción, más fuerte y decisiva. Esta es la acción de las batallas finales, la de los duelos a muerte, donde sabes que una pequeña diferencia puede alterar todo el futuro de la historia y donde necesitas despertar todos tus sentidos para no perder la más pequeña pista o detalle. Ejemplos sobran, pero donde – a mi parecer – se ha visto más cercanamente es en los 2 últimos libros. Las peleas entre mortífagos y Orden del Fénix en el quinto y sexto son realmente formidables. Varias cosas suceden al mismo tiempo, hechizos y maldiciones van y vienen, todo se realiza a una gran velocidad, y en las ultimas ocasiones, cada enfrentamiento ha tenido resultados fatales.

El drama: Ya hemos tratado de hablar de ello. La vida de Harry en ningún momento ha sido fácil, y es precisamente eso lo que lo convierte en un personaje completamente humano. Y no es sólo Harry. La gran mayoría de personajes de importancia tiene alguna carga emocional que es perfectamente identificable, por lo que nos identificamos más con un personaje que con otro. Dado que los conocemos, sabemos lo suficiente sobre personalidad y características, y es más fácil relacionarlos con algunos aspectos de nuestras vidas.

Los shippers: Para quien no está familiarizado con ese término, shipper es la posible relación sentimental en la que puedan llegar a relacionarse determinados personajes. Y dado que hasta el último libro nada estaba dicho, miles y miles de personan trataban de defender a su pareja preferida, por más que todas las pistas le indiquen lo contrario.

La comedia: A pesar de las tramas cargadas y complejas, nunca ha faltado una buena broma en el momento preciso para aliviar la tensión. ¿La clave del éxito de personajes tan “locos” como los gemelos Weasley? Una cosa es ser gracioso, y otra es mantener una pizca de seriedad.

Los que he mencionado son solo unos datos más de los tantos que se pueden despegar del tema de por qué nos gusta Harry Potter.

Ustedes, ¿cómo se volvieron fans? ¿cómo sintieron y crecieron con cada? ¿cuál es su personaje favorito?, y sobre todo ¿por qué les gusta Harry Potter?

Harriet Potter
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