lunes, 5 de abril de 2010

Mi Personaje Favorito: Albus Dumbledore

“…Cuando dice que son nuestras decisiones y no nuestras habilidades las que importan, viniendo de él no se siente como un sermón, no se siente como un mensaje, se siente simplemente como una verdad absoluta y es fácil de creer. Eso me gusta de Dumbledore”.

Steve Klovis.

Entrevista con Steve Klovis y J.K. Rowling del DVD de La Cámara de los Secretos, Febrero 2003.




Toda historia épica tiene estos tres elementos: un héroe atormentado, una fuerza maligna y un mago viejo y pelucón que todo lo sabe. Lo más alucinante —y escalofriante— de esta historia en particular, es que este mago viejo y pelucón, no solo lo sabe todo, sino que es posible que haya sido él quien planeó todo —o casi todo— desde el principio.

Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore, nació en Julio o Agosto de 1881, hijo de Percival y Kendra Dumbledore. Pasó su adolescencia en el conspicuo Valle de Godric, lugar de origen de Godric Gryffindor, uno de los fundadores de la escuela a la que, décadas más tarde, Dumbledore le entregaría su vida. Después de muchos años de conflictos familiares, éxitos académicos y duelos memorables, la última aventura de la historia de Dumbledore daba comienzo en un suburbio de Londres llamado Privet Drive:

“Era alto, delgado, y muy viejo, a juzgar por su barba y cabello plateados, tan largos que podían meterse por su cinturón. Vestía una bata larga, una capa púrpura que barría el suelo y unas botas altas con hebillas. Sus ojos azules eran claros, brillantes, y resplandecientes tras sus gafas de media luna, y su nariz era muy larga y torcida, como si se hubiese roto por lo menos en dos ocasiones”…

Harry Potter y la Piedra Filosofal, Capítulo 1, El niño que vivió


Su llegada a Privet Drive, la noche del 1 de Noviembre de 1981, es tan legendaria como el capítulo que la narra. Con pocos pasos dentro de la historia de Harry Potter, Dumbledore ya se presentaba sumamente enigmático, y esa era solo la punta del sombrero. Un mago que apaga las luces de la calle con su Deluminator y come caramelos de limón mientras habla sobre Lord Voldemort no es el típico mago merlín de los cuentos.

Todo sobre él era poderosamente familiar pero singular a la vez. No todos los directores de un colegio tienen nombres de caramelos como contraseñas de sus oficinas, o sienten un repentino impulso de contar un chiste sobre un troll, una bruja y un leprachaun en la mitad de sus discursos. Incluso el nombre “Dumbledore”, es un término del siglo XVIII que significa abejorro (Bumblebee) y como dice J.K. Rowling ¿Quién más que un hombre que es capaz de pasearse por el castillo zumbando y silbando, podría llamarse así? Empece a sentir que no sólo se merecía la admiración de sus colegas y alumnos, sino también la mía. Sin embargo ninguno de sus títulos: “Orden de Merlín, Primera Clase” “Mugwump Supremo de la Confederación Internacional de Magos”, “Jefe del Wizengamot”, “El mejor mago de la época moderna”, “El único al que Voldemort ha temido”, llamó tanto mi atención como el que Hagrid repetía, libro tras libro, con una devoción mística: “Un gran hombre”, “Gran hombre, Dumbledore”.

¿Fue Albus Dumbledore un gran hombre? Dumbledore es mi personaje favorito por muchas razones pero sobre todo porque siendo consciente de los errores que había cometido, cargó con el estigma de ser ese héroe que el mundo mágico necesitaba. Para llegar a saber si Dumbledore fue todo lo que Hagrid creía que era, hablemos primero de su lado más virtuoso.

La justicia de Dumbledore ha sido una constante en su trayectoria y se ha manifestado tanto en la informalidad con la que se deciden muchas cosas en Hogwarts (porque la ley muchas veces está debajo de la justicia), como en su apasionada defensa de la igualdad, la cual ha emergido en diferentes momentos de la saga: Dumbledore fue el primer director en permitir que hombres lobo estudien en Hogwarts. En 1970 no solo dejó que Remus Lupin asistiera a clases, sino que lo proveyó de un lugar seguro para sus transformaciones así como de atención médica. Dumbledore expresó incontables veces que los magos habían sido negligentes con los seres no-mágicos y no-humanos por demasiado tiempo y que actualmente estaban cosechando el fruto de su intolerancia. Estas opiniones no solo fueron conocidas dentro de la comunidad mágica: Hagrid les cuenta en el libro 5, a unos sorprendidos Harry, Ron y Hermione, que durante la misión que se les encomendó a él y a Madam Maxime, el Gurg o Jefe de los Gigantes les dijo que había oído hablar de Dumbledore y en particular, de cómo éste defendió a su especie oponiéndose por muchos años a su matanza. De la misma manera en que Dumbledore participó en la actividad legislativa y judicial del estado mágico, también fue capaz de oponerse abiertamente a muchas decisiones del gobierno como la alianza entre los Dementores y el Ministerio de Magia, promovida por la administración de Fudge (a pesar de nunca haber quedado clara su postura frente a la pena de muerte).

Si bien preservó muchas de las tradiciones de Hogwarts, Dumbledore fue un progresista. Nunca tuvo prejuicios y aplicó una política multicultural y multimedia en el colegio, donde conviven y se interrelacionan no solo alumnos de distintas etnias y nacionalidades, sino también fantasmas y diversas criaturas mágicas. Una prueba de que Dumbledore no solía “ir con la corriente” fue su rechazo a las supersticiones: los Thestrals, impopulares en la comunidad mágica, no solo viven en los terrenos del colegio sino que facilitan el transporte de los alumnos. Su famoso pronunciamiento que invoca a “escoger entre lo que es correcto y lo que es fácil”, va de la mano con lo anterior. A diferencia de muchos personajes públicos, a Dumbledore nunca le ha importado lo que es “políticamente correcto”, sino lo que es justo. Firenze, Lupin y Hagrid son ejemplos de personajes polémicos contratados por Dumbledore que han sido sobresalientes (o bastante aceptables en el caso de Hagrid) en sus respectivas áreas de enseñanza. Finalmente, Dumbledore fue inventor de diversos objetos mágicos, descubridor de los 12 usos de la sangre de dragón y autor de varios ensayos sobre magia moderna, entre otros logros.

Genios como Dumbledore nacen una vez cada siglo y J.K. Rowling sabía que nos estaba dejando un legado extraordinario con la creación de este personaje, pero también sabía que los grandes triunfos y tragedias de la historia son causados, no por personas siendo fundamentalmente buenas o malas, sino por personas siendo fundamentalmente personas. Por ello, J. K. Rowling hizo a Dumbledore humano y por lo tanto, sumamente imperfecto.

Empecemos por lo más obvio. ¿Como alguien con el juicio y las cualidades de Dumbledore pudo contratar a alguien tan inútil como Gilderoy Lockhart? Entiendo que Dumbledore haya tenido a Snape maltratando alumnos por varios años (J.K. Rowling dijo que Dumbledore quería enseñarles a sus alumnos que en la vida uno siempre se encuentra con personas injustas como Snape), pero Lockhart no solo era inútil: era peligroso. Desparecer los huesos de un alumno en un partido de Quidditch está en mi Top 10 de conductas por las cuales yo despediría a un profesor. Elphias Doge nos recordó en su emotivo tributo In Memoriam, que Dumbledore “siempre veía algo virtuoso en otros, por mas insignificantes o desgraciados que fueran” y esta característica, aunque loable, llevó a Dumbledore al borde de la imprudencia.

La muerte de Cedric Diggory (que años después permitiría el nacimiento de Edward Cullen) despertó a Dumbledore de un trance inducido por su exceso de confianza. Una vez más, la mano de la muerte tocaba el hombro de Albus Dumbledore pero ahora con múltiples repercusiones en la comunidad mágica. Dumbledore tenía varios indicios sobre el inminente regreso de Voldemort, pero el protocolo necesario para el Torneo de Los Tres Magos y el ambiente de celebración, diluyeron sus preocupaciones sobre los sueños de Harry y las intenciones del falso Moody. El regreso de Voldemort era inevitable, pero la muerte de un muchacho de 18 años, sin duda no lo era. Al final del libro, sin embargo, Dumbledore mantuvo la calma (no como Michael Gambon, quien la perdió por completo desde que el nombre de Harry salió del cáliz), y puso en marcha la reactivación de la Orden del Fénix, probando que su liderazgo no se debilitaba ante la catástrofe o ante un intransigente Cornelius Fudge.

Para el libro 5, a Dumbledore ya se le podía comparar con Sir Winston Churchill, con quien comparte algo más que el espíritu guía de Gran Bretaña. Churchill decía que “los árboles solitarios, si llegan a crecer del todo, son los que crecen mas fuertes”. Dumbledore es sin duda uno de esos árboles. Su silencio y discreción fueron, a lo largo del libro 5, casi un requisito de sus planes: Aurores, Squibs e incluso escorias como Mundungus Fletcher protegían “un arma” cuyo verdadero significado solo él y Snape conocían; nadie nunca supo a donde fue cuando Fawkes lo ayudó a escapar de Fudge y Umbridge; y aunque la razón por la cual no quiso matar a Voldemort en el Atrio fue luego revelada, el misterioso hechizo que obligó a éste a conjurar un escudo, es hasta el día de hoy un secreto.

Sin embargo, algo mucho mas grave que el secretismo de Dumbledore —al cual regresaremos en un momento— fue puesto en evidencia en La Orden del Fénix. Luego de la batalla en el Ministerio, Harry discute con Dumbledore sobre la muerte de Sirius y le grita que “a la gente no le gusta que la encierren!”. Cuando leí esto por primera vez sentí pena por Harry, ya que a él no solo lo habían tenido encerrado todo ese verano, sino también los primeros 11 años de su vida, y compartí su rabia contra Dumbledore quien ordenó a Sirius esconderse en Grimmauld Place. Luego del libro 7 y la historia de Ariana Dumbledore, me dí cuenta que había algo detrás de esa actitud: Dumbledore había hecho con Sirius lo que su madre hizo con su hermana: prefirió mantenerlo a salvo costa de su libertad. Incluso Dumbledore admite, mientras trata de calmar a Harry, que sabía que lo estaba condenando a “10 años difíciles cuando lo dejó en la puerta de los Dursleys”. ¿Acaso Abeforth tenía razón y Dumbledore heredó estas cosas de su madre? ¿Fueron muchas de las tragedias de la saga, consecuencia del afán de Dumbledore por sacrificar la felicidad de alguien con tal de mantenerlo con vida? Todas estas dudas me llevaron a analizar su plan maestro desde otra perspectiva y hacerme incluso aún más preguntas. ¿Fueron todas las muertes de la segunda guerra necesarias? ¿Cómo estaba tan seguro que Harry sobreviviría? ¿En que momento se dio cuenta Dumbledore que Harry era un Horrocrux? ¿Fue su plan realmente por el bien de todos?

El misterio que es Albus Dumbledore está envuelto en una capa de prudencia. Ni a él ni a J.K. Rowling les convenía contar todos sus secretos en el primer libro. Y si creíamos que el héroe de la saga iba a conseguir sacarle algo de información, pues, estábamos equivocados. Los 5 primeros años, Harry ha estado más perdido que la diadema de Ravenclaw. Pero no todo ha sido su culpa: si Dumbledore era bueno en algo, era en mantener el suspenso. Las conversaciones entre ambos eran interesantes pero siempre terminaban con su respectiva metida de floro: Harry: “¿Profesor, qué ve usted en el espejo de OESED? “¿Por qué Voldemort quiso matarme cuando era un bebé?” “¿Por qué el sombrero me quiso poner en Slytherin?” Dumbledore: “Harry honestamente, si te dijera todo eso ahora, se acabaría la saga. Buenas noches”.

Pero lo que es realmente preocupante, es que Dumbledore no solo ha metido floro, sino que le ha mentido a Harry en su propia cara. Recuerdo haber leído propagandas del libro 5 en Internet hace muchos años y obtener una copia del mismo, semanas después y en ambos casos, el gancho para atraer a los lectores era siempre este:

“Llegó la hora”, dijo Dumbledore, “de que te diga lo que debí decirte 5 años atrás, Harry. Por favor siéntate. Te voy a contar todo”.

Harry Potter y la Orden del fénix, Capítulo 37, The Lost Profecy.

¡Pues Mentira! ¡No le dijo nada! Le contó que la profecía mandaba a que uno de los dos, o Voldemort o Harry, tenía que matar al otro inevitablemente. Pero eso no era lo más importante. Harry ya intuía esta información desde el primer año en que pisó Hogwarts:

“Crees que él quería que lo hicieras?” dijo Ron. “Enviándote la capa de tu padre y todo eso”.

“Bueno, explotó Hermione, “si es que lo hizo a propósito —me refiero a que— es terrible—te podías haber muerto.”

“No, no lo es,” dijo Harry pensativo. “Es un hombre curioso, Dumbledore. Creo que él, más o menos quería darme una oportunidad (…). No creo que fuese un accidente que me dejase enterarme como funcionaba el espejo. Es casi como si creyera que tengo el derecho de enfrentarme a Voldemort si pudiese hacerlo…”

Harry Potter y La Piedra Filosofal, Capítulo 17, The Man With Two Faces


Y el año siguiente, en esa misma oficina, cuando por fin podía contarle todo, fuimos testigos de la más grande de sus mentiras:

“Él hizo siete Horcruxes?” dijo Harry, horrorizado, mientras varios de los retratos de las paredes hacían ruidos similares de shock y escándalo. “Pero ellos podrían estar en cualquier parte del mundo, escondidos— enterrados o invisibles—”.

“Me alegra ver que puedas apreciar la magnitud del problema,” dijo Dumbledore calmadamente. “Pero, en primer lugar, no, Harry, no siete Horcruxes: seis…”.

Harry Potter y el Príncipe Mestizo, Capitulo 23, Horcruxes.


Personalmente a mi tampoco me hubiese gustado saber la verdad hasta estar preparado, sin embargo, ¿Cómo confías en alguien que sabes que te ha mentido desde el comienzo? Dumbledore formó a Harry como a un soldado en la guerra contra Voldemort, dándole cada vez más municiones para cumplir con su destino, sin embargo todo indica que éste soldado ya había sido elegido para inmolarse mucho antes del primer disparo. Cuando Dumbledore le dice a Harry “cuatro años atrás recibí cierta prueba de que Voldemort había partido su alma” refiriéndose al diario de Riddle, tampoco estaba siendo del todo sincero:

—Tú sabes hablar pársel, Harry —dijo tranquilamente Dumbledore—, porque Lord Voldemort, que es el último descendiente de Salazar Slitheryn, habla pársel. Si no estoy muy equivocado, el te transfirió algunos de sus poderes la noche en que te hizo esa cicatriz. No era su intención, seguro…

Harry Potter y la Cámara de los Secretos, Capitulo 18, La recompensa de Dobby


En esta conversación notamos que Dumbledore ya sabía de la conexión de Voldemort con Harry, mucho antes que éste llegara a Hogwarts, y por lo tanto, mucho antes de examinar el diario de Riddle. Si hacemos un resumen de los eventos, resulta que: 1) Trelawney hizo la profecía para Dumbledore; 2) Snape escuchó una parte de la profecía y se la contó a Voldemort; 3) Harry nació y Voldemort fue tras él; 4) Snape le pidió a Dumbledore que lo detenga; 5) Dumbledore escondió a los Potter; 6) Voldemort los encontró gracias a la traición de Peter Pettegrew; 7) Voldemort mató a los Potter y creó sin saberlo, un séptimo Horcrux al atacar a Harry; 8) Dumbledore se enteró de la muerte de los Potter y de que Harry había sobrevivido, creó el hechizo protector con la sangre de Lilly y entregó a Harry a su tía Petunia.

Esa noche, frente a la casa de los Dursleys, Dumbledore le dijo a una inquisitiva Minerva McGonagall que Harry “iba a tener esa cicatriz por siempre”, y que “así pudiese quitársela, no lo haría” ya que “las cicatrices pueden llegar a ser útiles”. Entiendo que Dumbledore supiera que Voldemort marcaría a Harry “como su igual”, pero ¿cómo podía saber en ese momento que la cicatriz iba a resultarle “útil” a Harry? ¿Es posible que Dumbledore ya sospechara que Harry era un Horcrux? ¿Es posible que Dumbledore haya deducido que Harry tenía que morir incluso desde la noche en que éste se convirtió en el niño que vivió?

Muchos misterios más rodean el gran plan de Dumbledore. Dumbledore tenía la capa de invisibilidad de James, y como le confiesa a Harry en Kings Cross, se la pidió porque reconoció que era una de las tres Reliquias de la Muerte. Cuando leí esto pensé en la increíble posibilidad de que James y Lilly la hubiesen tenido con ellos cuando Voldemort apareció en su puerta ¿Acaso el verdadero móvil de Dumbledore, después de todos estos años, fue un sentimiento de culpa por haberles pedido la capa?

“Sin embargo, la Capa no los hubiese ayudado a sobrevivir,” dijo Harry velozmente. “Voldemort sabía donde estaban mi mamá y mi papá. La Capa no los hubiese hecho a prueba de hechizos”.

“Cierto”, suspiró Dumbledore, “Cierto.”

Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte, Capitulo 35, Kings Cross


Creo que aquí Harry simplemente estaba siendo buena gente. La capa si hubiese ayudado, de eso estoy seguro, sin embargo es difícil imaginarse a James y Lilly no haciendo nada más que esconderse debajo de ella. Lo importante, es darse cuenta que hasta Dumbledore pudo caer en la más simple de las tentaciones: la curiosidad. Las Reliquias de la Muerte fueron su sueño y su ruina, y se apoderaron de él en diferentes momentos de su vida. “Fui un idiota, Harry” —dice Dumbledore refiriéndose a la Piedra de la Resurrección— “luego de todos esos años, no había aprendido nada…”

Es cierto que Dumbledore ignoraba muchas cosas: no sabía que partes de su enorme plan iban a terminar volviéndose contra él, no sabía si Harry iba o no a sobrevivir —solo lo sospechaba desde lo que pasó en el cementerio— y no sabía si Snape iba a poder salir vivo del problemón en el que lo había metido. Lo que si sabía era que su plan funcionaría mejor si no lo compartía con nadie, que Harry haría hasta el último sacrificio para acabar con Voldemort y que Snape cumpliría su promesa hasta el final. Esas eran las únicas cosas que importaban. Al final de la segunda guerra, los que no fueron mártires fueron piezas en el tablero de Albus Dumbledore. Aún después de morir, siguió dándole órdenes a Snape y motivando a Harry para que ambos consumen sus respectivas misiones. En efecto, la prueba más grande de lo astuto que fue Dumbledore, es justo el hecho que tanto Snape como Harry siguieron adelante, aún sabiendo que habían sido utilizados.

Albus Dumbledore fue un hombre virtuoso e inteligente, pero como hemos visto, con mas de una historia oscura que contar ¿Cómo alguien como él puede ser mi personaje favorito?

Por primera vez desde que Harry conoció a Dumbledore, éste se veía menor que un anciano, mucho menor. Se veía, como un pequeño niño, sorprendido haciendo travesuras.

“¿Puedes perdonarme”? dijo. “¿Puedes perdonarme por no confiar en ti? ¿Por no decírtelo? Harry, yo solo temía que tú fallaras como yo había fallado. Me aterraba que tú cometieras mis errores. Te suplico perdón, Harry. He comprendido, desde hace algún tiempo, que tú eres mejor hombre que yo.

Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte, Capítulo 35, Kings Cross
Luego de todos esos años de aprender, enseñar, conocer y equivocarse más que el hombre promedio; Dumbledore era capaz de pedir perdón. La odisea narrada por J. K. Rowling estaba construida sobre dos pilares: un mago tenebroso que cometió muchos errores y murió sin remordimiento, y un mago blanco, también lleno de defectos, pero que vivió y murió arrepentido. Eso y no otra cosa, redime a Dumbledore de sus culpas. Si Harry Potter era capaz de perdonarlo, yo también.

Asimismo hay que reconocer que Dumbledore no tenía muchas opciones. La profecía era clara sobre el destino de Harry y Voldemort; y si bien fue un poco maquiavélico, su plan maestro funcionó mejor que cualquier otro y trató la mayoría de las veces de utilizar medios pacíficos. Después de todo, Dumbledore fue también elegido sin razón alguna: la profecía fue dicha en su presencia, como si los dioses hubiesen decidido de pronto, poner el futuro del mundo mágico en sus manos, e incluso, en contra de su voluntad.

Pero Dumbledore no solo es humilde, también es valiente. No sólo se enfrentó a las fuerzas del mal, sino que también se enfrentó a sus propios demonios. La noche del 19 de Octubre de 2007 en el Carnegie Hall de Nueva York, J. K. Rowling respondió a una pregunta sobre la vida amorosa de Dumbledore, diciendo que ella “siempre imaginó a Dumbledore homosexual” y que “durante el verano que Dumbledore y Grindelwald pasaron juntos en el Valle de Godric, Dumbledore se enamoró de él”. Ese romance explicó finalmente como alguien tan brillante como Dumbledore fue capaz de planear una revolución con alguien tan siniestro como Grindelwald.

“¿Sabía yo en el fondo de mi corazón, lo que Gellert Grindelwald era? Creo que si lo sabía, pero cerré mis ojos. Si los planes que estábamos haciendo, llegaban a completarse, todos mis sueños se harían realidad”.

Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte, Capítulo 35, Kings Cross

El primer amor de Dumbledore, no solo terminó batiéndose a duelo con él por el futuro de la comunidad mágica, sino que fue causante de la tragedia familiar que oprimiría su alma de hasta el final de sus días. ¿Está justificado que alguien a quien le hayan roto el corazón de esa manera, tema para siempre volver a enamorarse? Talvez. Sin embargo Dumbledore es un ejemplo de lo contrario. Dumbledore no solo ha defendido el poder del amor, sino que ha basado casi el 100% de su plan contra Voldemort, en la “habilidad de amar” que Harry Potter posee en cantidades industriales. Dumbledore le ha enseñado a los jóvenes —homosexuales y heterosexuales— del mundo que, si bien la vida puede ser cruel y cínica, no deben necesariamente volverse del mismo modo, y que por el contrario, deben vivir intensamente, solo sintiendo pena “por aquellos que viven sin amor”.

Finalmente Dumbledore fue siempre un buen maestro para Harry y el resto de los alumnos de Hogwarts a quienes cuidó hasta después de su muerte. Como Harry, Ron y Hermione, por muchos años sentí que al lado de Dumbledore, nada malo podía pasar y aún sigo sintiendo lo mismo como si fuese el primer día. ¿Fue Dumbledore un gran hombre? Estoy seguro que si. También fue calculador e impasible y no confiaba en muchas personas, pero es imposible no quererlo. Talvez no les guste a muchos, pero lo que no pueden negar es que Dumbledore tiene estilo.

Kneazle
Director de la OdS - Piura

viernes, 5 de marzo de 2010

5to Aniversario: La Servilleta de filos amarillos

Se puede decir que todo comenzó una noche, cuando tenía alrededor de 10 años. No podía dormir y agarré un libro en medio de la oscuridad, un libro que le habían regalado a mi primo por su cumpleaños, él no leyó y creo que nunca lo quiso leer, me lo dio a mí, ya que a mi si me gusta leer.

Nunca supe de que se trataba cuando me lo dio, y lo puse en el librero y así paso largo tiempo, hasta aquella noche que no se porque entre tantos lo abrí.
Era un libro de filos amarillos, con un lindo dibujo de un chibolo que tenía una cicatriz en la frente, estaba volando en una escoba y tenía por título: “Harry Potter y la piedra filosofal”.

Me enamore de lo intrigante de como comenzó para mí la historia, de la magia –por ese entonces Harry Potter como personaje no me caía tan mal o mejor dicho nada mal- así que yo vivía enamorada una vez mas de los personajes de los libros que leo, una vez más sumergida del todo en una historia que por ese entonces no tenia final.

Y así la magia de Harry Potter me comenzó a acompañar por la vida...

Cuando entre a secundaria, los primeros días de clases, fui con mi libro de “Animales Fantásticos y donde encontrarlos”; cuando me obligaron a ir a la catequesis (de la cual me fui mucho antes de que comenzara) fui con “Harry Potter y el Cáliz de Fuego”, hacía alguna de mis tareas de literatura del colegio con temas de Harry Potter; creo que influí en mi círculo de amigos del cole para que leyeran y llegaron a interesarse por los últimos libros; ya que eran mucho más maduros e interesantes. Yo leía todo el santo día, iba caminando al colegio leyendo “Harry Potter y el Misterio del Príncipe”, porque de un mismo libro leíamos todos, por ello apresuraba mi lectura, para poder compartir con ellos esas inquietudes e ideas que recorrían mi mente, como ¿quién era R.A.B.? y demás preguntas. Pero no sentían lo mismo que yo al leer la saga.

Me inscribí a miles de foros. Recuerdo que en el que más participe alguna vez fue en “harrymaniacos.ar” (no sé si hasta ahora exista), me conectaba puntualmente para asistir a mis clases virtuales, tenia harta a mi madre con eso. Hice muchos amigos por esa vía, pero nunca se comparará a lo que vino después.

Una amiga que conocía desde pequeña -a la cual no sé porque nunca le conté que me gustaba Harry Potter - me contó que era parte de la Orden del Sol, que se reunían los sábados en el Olivar, tenían clases, un foro, actividades. Sin pensarlo yo le dije: QUIERO IR!, y así me aventure a ir al Olivar , sin saber donde quedaba y, como muchos de los nuevos menores de edad que llegan, fui acompañada por mi mamá.
Llegue y no había reunión.



Recuerdo que estaba Hop y Sami en una de las bancas; yo que había ido súper emocionada, había tomado taxi para llegar más rápido, me peleaba con mi mamá porque la obligaba a llevarme a quien sabe donde (bueno para ella era quien sabe quiénes).
Y así fui conociendo a la Orden del Sol; seguí asistiendo a todas las reuniones; mi casa fue Ravenclaw, me inscribí a los cursos, hacia mi tarea con más entusiasmo o en vez de hacer mi tarea del colegio de verdad.

Poco a poco me di cuenta que todos en aquel inmenso parque nos olvidábamos que la gente nos miraba raro por andar con túnicas negras y varitas, nosotros estábamos en Hogwarts, estudiábamos para responder bien las preguntas de nuestros profesores, para que nuestra casa ganara más puntos…

A medida que fui "creciendo" mas allá de las reuniones en el Olivar, sentía que aparte de ser compañeros de casa, éramos amigos: Amigos como James, Sirius y Lupin; Amigos como Harry, Ron y Hermione; compartíamos nuestras expectativas sobre la saga, así como nuestras vidas, todos teníamos demasiadas cosas en común.

Cuando hubo el terremoto/súper sismo y por un momento las luces se apagaron y se prendieron y todo se puso oscuro, aunque no estuvimos todos juntos en ese momento, todos en nuestra potteresca mente pensamos que venían los dementores!, entonces pensé: "no era la única, no estoy tan loca como pensaba", y todos reíamos al darnos cuenta que pensamos lo mismo en aquel trágico momento.

Podría escribir un libro ahora que lo pienso bien; ya que hay tantas historias y cosas que hemos pasado todos juntos: cosas malas, cosas buenas, cosas increíbles y mágicas también –sobre todo mágicas- cosas que van mas allá de lo que alguna vez J.K. Rowling imagino al comenzar a escribir en aquella servilleta.

Y así encontré a un grupo mágicamente loco con los cuales compartir la magia que salió de aquella servilleta.

En la Orden del Sol están mis mejores amigos, gracias a la Orden del Sol conocía a personas únicas, en la Orden del Sol me enamore, me enamore del Olivar y de la magia que nos une a todos; Y ahora que la orden está a punto de cumplir otro año de más de vida artística me parece tan bizarro el tiempo, tan bizarro el ayer que parece que hubiera sido ayer en realidad, cuando todos jugábamos "potteradas" en el olivar o avanzábamos con cuidado de no pisarnos las túnicas al caminar por la calle…

Lorena G. Naveda
"Scence"
Alumna Ravenclaw

jueves, 4 de marzo de 2010

Mi Personaje Favorito: Sirius Black

“Sirius es valiente, leal, intrépido, un tanto resentido y ligeramente desequilibrado, debido a su larga estancia en Azkaban. No tuvo la oportunidad de crecer; tenía al rededor de veintidós años cuando lo enviaron a Azkaban y no pudo disfrutar de una vida adulta plena. Lupin, que es de su misma edad, parece mucho mayor y más maduro. La casualidad que redime a Sirius es su capacidad de afecto. Quería a James como a un hermano y trasladó ese sentimiento a Harry”

J.K. Rowling


Sirius Black, toma su nombre de la estrella del “Can Mayor”, ironía que usa Rowling obviamente por el hecho de que Sirius es un animago, siendo su transformación un gran perro negro. “Canuto” es mi personaje favorito, carece de sentido el responder a la simple pregunta: ¿Por qué? ya que bajo mi perspectiva es obvia la razón. Sin embargo este escrito se trata de explicarles y contagiarlos por el gusto a este peculiar personaje.

Comencemos desde el principio de la vida de Sirius, nació bajo una familia estricta y cerrada, una familia que giraba alrededor del linaje, en donde lo único importante era ser de “clase alta” y mantener la “pureza” de sangre. Como muchos saben hasta en los magos existe la discriminación, y en su caso no era por el tono de su piel, sino más bien por cuan “pura” era su sangre. Y con esto, nos referimos al no tener ni pizca de sangre “muggle” en tu familia, lo cuál era casi imposible. Los Black mantuvieron, dentro de todo, bastante viva esta tradición, tanto así que los padres de Sirius, Walburga y Orión, eran primos.

Bajo toda esta presión nació Sirius, el hermano mayor de una familia en donde muchas cosas eran mal vistas, el hecho de que “Hocicos” entrara a Gryffindor no fue la excepción, claro, sobretodo después de una recatafila de orgullosos parientes de Slytherin. Este amante de las motos muggles escapó de su casa a los 17 y desde entonces vivió con la familia de su mejor amigo y compadre, James Potter, papá de Harry. Esta amistad es, dentro de todas las que hay en los libros, la más fuerte para mí, una amistad tan fuerte que sobrepasó las barreras de la sangre, de las clases, de las familias, de la prisión y hasta la enfermedad, sobrepaso incluso la muerte. Son este tipo de amistad la que uno quiere tener, siendo adolescentes lo único que nos importa es la amistad sobre todas las cosas, nuestros amigos pueden más que el raciocinio de nuestros padres, que las tareas, incluso que nuestra propina, un amigo vale eso y más. Conamenta y Canuto eran así, inseparables, amigos hasta la muerte. Admiro mucho la entrega que se tenía, la verdadera hermandad que tenía, la consideración mutua y todo esto a pesar de haber nacido de una relación un poco infantil y vana. Pues como sabemos de adolescentes eran algo superficiales y atorrantes con los menos populares.

Incluso cuando Sirius todavía vivía en Grimauld Place, él intentaba resaltar lo distinto que era, lo poco que le importaba lo que su familia pensara de él o de sus actos. Empapeló su cuarto con estandartes de Gryffindor, imágenes de motos muggles y hasta chicas en bikini, cosas totalmente atroces para los Black.

No es por su gran atractivo físico que este oji-gris llamó mi atención, sino lo real de su personaje. Gran amigo, gran padrino, gracioso, divertido, etre otras cualidades, cualidades que no opacan del todo sus defectos, algo pedante, terco, cerrado, algo inconsciente, etc. Esto demuestra lo “normal” que era, lo fácil que es compararse y congraciarse con lo que le pasa. Muchos nos parecemos a él y eso lo hace asequible, real, humano.

Fue parte de la creación de un Mapa increíble que demuestra sus habilidades como mago, participo de varias batallas, defendió a los suyos hasta la muerte literal, jamás dejó de soñar que algún día saldría y podría vivir con su ahijado una vida “normal”. Volaba motos, hipogrifos y dios sabe que más, era un pata intrépido y avezado. El hombre perfecto para muchas, un amigo incomparable, un padrino genial, y quizás algún día un papá como ninguno. Menciono esto último porque creo que es lo único que no me encaja, porque no se menciona nunca un amorío de este gran galán? Es casi imposible que no se haya enamorado siendo una persona tan romántica (y no me refiero a melosa, sino a la pasión que tenía).

Uno de sus enemigos podrían ser Severus Snape y su propia prima Bellatrix Lestrange, personajes que, bajo mi perspectiva, lo envidiaban. ¿Porque? Pues ellos querían ser tan libres como siendo, incluso estando encarcelado Sirius fue libre, encontró una familia de amigos que lo acogió como a ninguna de ellos, nunca le importó el que dirán, se servía a sí mismo y no fue esclavo de nadie, no vivió a merced de nadie, fue libre, fue quien él quiso ser.

Como no enamorarse de un personaje tan lleno de todo, quien diga que no le gusta Sirius, esta mintiendo.




Brenda Flores
Coordinadora de Asuntos Externos

viernes, 18 de septiembre de 2009

Horrocruxes

“Sobre el “Horrocrux”, la más malvada de las invenciones mágicas, no debemos ni hablar ni mencionar una dirección”

Introducción de La Magia más Diabólica - Librería de Hogwarts
(PM18)


Si quisieras ser inmortal, si quisieras poder burlar la muerte y hacerte así especial y diferente al resto, si quisieras ser único entre los demás, ¿Qué tan lejos llegarías para obtenerlo?

Lord Voldemort quiso todo eso y más. Donde su arma para burlar la muerte fue su misma alma, usándola y destrozándola para que existan así varias piezas y no poder morir nunca... o al menos hasta que todos sus pedazos sean destruidos. Pero ¿Qué es en sí un Horrocrux?

Un Horrocrux es un objeto cualquiera (sin importar que este vivo o muerto) en el cuál un mago ha ocultado un pedazo de su alma para poder ser inmortal. El hechizo con el cuál se crea es desconocido para nosotros, J.K. Rowling todavía no lo ha dado a conocer. Sin embargo se sabe que es magia muy oscura y muy difícil de realizar. No hay un número máximo de Horrocrux que una persona puede realizar; sin embargo, mientras más Horrocrux tengas, en más pedazos se dividirá el alma, menos humano será la persona y la porción de alma que aún le queda será cada vez más y más inestable.

Dado que la finalidad de un Horrocrux es hacer inmortal al mago que ha realizado el hechizo, éste tiene que mantenerlo escondido en un lugar seguro, sin que nadie sepa de éste. Si el mago es atacado y “muere” en la batalla, la parte de su alma escondida dentro del Horcrux sigue existiendo. Esto hace que el mago no muera totalmente, la parte de su alma que todavía queda en él sigue "existiendo" y lo deja en un estado de “media-vida”. Si este "pedazo" de alma no cuenta con un cuerpo en donde alojarse tiene la opción de deambular, sin estar vivo, ni muerto. Es por esto que un Horrocrux debe de tenerse muy bien protegido, si es destruido, el mago pierde la inmortalidad y es inmune nuevamente a cualquier hechizo o maldición que quiera acabar con su vida.

Según el profesor Slughorn, para crear un Horrocrux es necesario cometer la peor de las acciones que un ser humano puede cometer, un asesinato, ya que al ser el mayor acto de maldad, desgarrará tu alma en dos. Luego del asesinato, es necesario invocar un hechizo aún no mencionado. Así la parte desgarrada del alma es introducida en el objeto creándose en sí el Horrocrux.


Mientras Tom Ryddle trataba de alcanzar la inmortalidad, trataba también de alcanzar la perfección; es por esto que quiso que su alma este dividida no en una, sino en siete partes. El primer Horrocrux fue el anillo de los Gaunt (Su familia paterna), el cuál fue creado luego del asesinato de su padre. Luego, al matar a Myrtle por casualidad, depositó una parte de su alma dentro de un diario. Al visitar a Hepzibah Smith, cuando trabajaba para Borgin & Burke, encontró la copa de Helga Hufflepuff y el guardapelo de Salazar Slytherin; los cuales, tras el asesinato de Hepzibah, convirtió en Horrocruxes. La diadema perdida de Ravenclaw, encontrada luego de haberle sacado información de su paradero a la "Dama Gris", hija de Rowena Ravenclaw. Accidentalmente, al intentar asesinar a Harry, lo convirtió sin percatarse en un Horrocrux, el único humano en su colección. Y finalmente, luego de asesinar a Bertha Jorkins, cuando aún seguía sin un cuerpo, convirtió a su querida serpiente Nagini en su último Horrocrux.

Como ven, todos y cada uno de los Horrocruxes de Voldemort tienen un característica en particular, son, de alguna manera, "especiales y valiosos" para él. El anillo de los Gaunt por ser originalmente, al igual que el guardapelo, de Salazar Slytherin. Hombre al cuál Ryddle admiraba por sus creencias y además del cuál descendía. El diario de Tom Riddle se convirtió en un Horrocrux al ser algo íntimo y personal. Según J.K. Rowling, un diario es un objeto donde pones todos tus secretos, tu único confidente, donde se puede ser sincero ya que éste siempre estará de tu lado y nunca te defraudará. Además menciona que el mayor miedo de su poseedor es que alguien lea su contenido; es por esto que J.K. quiso convertir el diario en un Horrocrux. Entonces, por poseer parte del alma de Voldemort, cuando Ginny Weasley lo “encontró”, éste se volvió en su contra y la controló para hacer la voluntad del joven Tom.

La copa de Hufflepuff y la diadema de Ravenclaw, pertenecieron en un principio a las dos fundadoras de Hogwarts, lo cual las hacía especiales, Hogwarts, dentro de todo, era el lugar al que Tom Ryddle, de alguna forma, llamó "hogar". Nagini, su serpiente, era bastante cercana a él y Voldemort la apreciaba de alguna forma extraña, podría decirse que sentía que podía confiar en ella y en su fidelidad. Así Nagini se convirtió en lo que él creía era su último Horrocrux; pero sin darse cuenta, al matar a Harry, estando su alma sumamente débil e inestable después de tantas muertes, parte de su alma paso al bebé de los Potter. Cada uno de estos pedazos de alma fueron eliminados uno por uno, lo que hicieron a Voldemort mortal una vez más e inmune a cualquier maldición asesina.

No sabemos exactamente que pensaba Herpo "el loco" cuando tuvo la loca idea de crear un Horrocrux; lo que sí sabemos es que miles de años más tarde existió un mago que repitió el mismo hechizo siete veces.

Morgana Gaunt

miércoles, 5 de agosto de 2009

Mi Personaje Favorito: Rufus Scrimgeour

-¿Es el… piensa usted que está bien?- preguntó Harry.
-Una pregunta interesante- dijo Dumbledore-. Él es capaz, ciertamente. Una personalidad más decisiva y fuerte que Cornelius.
-Sí, pero yo me refería a…
-Sé a qué te referías. Rufus es un hombre de acción y, habiendo luchado contra brujos oscuros durante la mayoría de su vida de trabajo, no subestima a Lord Voldemort.

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte - Cap 4


Para cuando ya todos habíamos comprado nuestro libro de "Harry Potter y el Príncipe Mestizo", sabíamos que el mundo mágico creado por Rowling estaba en crisis. Lord Voldemort había regresado, y la guerra había vuelto a empezar. El caos y la desesperación reinaba junto a Voldemort, todos temían por sus vidas, algunos buscaron usar al ministerio como único proveedor de seguridad. Así fue, que en medio de estos tiempos turbulentos, se nombró un nuevo ministro de magia. La población había protestado para que el Wizengamot destituya a Fudge, quien además de no haber ayudado a hacer algo a tiempo cuando Dumbledore le decía que Voldemort había vuelto, había perdido su popularidad a pasos de Grawp. Finalmente, salió electo Rufus Scrimgeour, quien anteriormente era jefe del departamento de aurores. Esto nos dice mucho de quien era, ya que un auror es alguien de carácter, sin temor a nada, es quien vela por la seguridad de los ciudadanos, el líder de ellos lleva todas estas características al cuadrado.

En mi opinión, Rowling creó a Scrimgeour para que los lectores se dieran cuenta de que tan mal estaba el mundo mágico. Este hombre es mi personaje favorito, dentro de otras razones, por lo que representa. Querámoslo o no, Scrimgeour era lo único que estaba entre Voldemort y la toma del ministerio que el tanto deseaba. Representa el orden establecido, era él quien tenía que gobernar bajo la nubosidad de uno de los magos más tenebrosos de todos los tiempos.

Muchos lo critican por no hacer nada durante su periodo como ministro, pero yo digo que al permanecer seguro, ya hacia bastante. Al no exponerse, mantenía el Ministerio de Magia bajo su poder. Voldemort no podía tomarlo, hasta que acabara con Scrimgeour. Mientras él se mantuviese "encerrado en su oficina", retrasaría todos los eventos que luego pudimos ver en “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte”. Si bien es difícil ser el “héroe” que lucha en batalla, es más difícil ser quien tiene que callar y no hacer mucho para dejar al “héroe” actuar.

"-El ministerio ha caído. Scrimgeour ha muerto. Vienen hacia aquí." - Kigsley Shacklebot


Justo en el momento que Scrimgeour cayó, todo empezó a ir de mal en peor. Al tomar el ministerio, ahora Voldemort disponía de recursos casi ilimitados para asegurar su poder sobre el mundo mágico. Bajar al único que parecía “gobernar” y “mantener la calma” en el mundo mágico fue un golpe grande para todos, tanto los civiles como la gente de la Orden del Fénix sabían que desde ese momento ya no habían muchas esperanzas, las cosas iban agravandose.

Scrimgeour es mi personaje favorito tanto por lo que representa, como por lo firme que se mantuvo en lo que creía, logró transmitir una sensación de estabilidad y de dureza. Justo lo que necesitaba el mundo mágico en esos turbulentos tiempos.

Sus métodos no eran los de Dumbledore, pero hubiese preferido la muerte (y así fue) antes de aliarse con Voldemort. Esto dice de que lado estaba, a donde apuntaba y cuáles eran sus prioridades. Al aceptar el cargo de ministro, aceptó también sacrificar su vida, Yo creo que el sabia que estaba luchando una batalla perdida, pero al aislarse en su oficina, al "atrincherarse" y al jugar a la defensiva, logró algo que ningún otro opositor de Voldemort logró. Al retrasar la toma del ministerio, le dio un periodo de estabilidad al mundo mágico, periodo el cual pudo aprovechar Dumbledore para destruir Horcruxes y para instruir a Harry. Periodo crucial para en desenlace de los libros, definitivamente J.K. Rowling creó a Rufus Scrimgeour con un propósito mayor del que muchos han notado.



Humberto Rotondo
Alumno Gryffindor

lunes, 3 de agosto de 2009

Entrevista en Fananimotion


La Orden del Sol fue invitada al primer programa de Fananimotion, radio dedicada al Comic, Anime, Ciencia Ficción. En el programa de estreno estuvo la entrevista a la Orden del Sol y el llamado al gran Humberto Velez, la voz de Homero Simpson en la serie animada doblada.

Fananimotion tiene como casa a Radio San Borja 91.1 FM, y el programa sale todos los Sábados a las 7:00 pm. La música que se toca es la que nos gusta a muchos y las entrevistas prometen ser bastante interesantes.


De los mismos organizadores del Conamyc, evento en el cuál participará la Orden del Sol con una gran conferencia, este programa promete, sobretodo por ser un espacio en la radio abierta al mundo de fans que cada vez crece más. Los invitamos a escucharla y además a ir al Conamyc este 6, 7 y 8 de Noviembre.

Si te perdiste la entrevista del Sábado puedes escucharla aquí, gracias a Jose Luis, Gustavo y a todos los que hicieron posible la entrevista, esperamos vernos pronto.

sábado, 1 de agosto de 2009

Crónica del Estreno para Piura

Martes. Me había olvidado que caía martes. No puedo levantarme tarde el día siguiente. Los miércoles mi oficina se llena de tantos e-mails, sobres y demandas como la sala de los Dursleys. —¿Y si me hago el enfermo? —, pensé —Pues debiste pensar en eso antes de pedir permiso la semana pasada— decía una voz en mi cabeza. —¿Si, no? ¿Por qué alguien no inventa un gira-tiempo?— me lamentaba. —Para eso tienes una agenda —explicaba la voz. Una indiscutible muestra de que estoy creciendo es que cada año que se estrena una película, la fecha me encuentra más ocupado que el año anterior. La noche del estreno del Cáliz de Fuego fue la primera vez que hice cola y la mañana siguiente no entre a clases para poder conversar con los demás de lo emocionante que fue. Cuando se estrenó La Orden del Fénix, hice la cola desde las 6 de la tarde y entre mis amigos y yo ocupamos las dos mejores filas en la sala. Al final de la noche, nadie tenía la misma opinión sobre la película, pero todos se habían enamorado de “la chibola que hacía de Luna”. Este año fue diferente. —Realmente necesitas empezar a usar esa agenda— increpa la voz.

La noche en que me enteré que Harry Potter y el Príncipe Mestizo (me rehúso a llamarlo el Misterio del Príncipe) iba a ser postergado más de medio año, no recuerdo haber reaccionado inmediatamente. Alguien me dijo que sintió como si la Snitch se escapara de sus manos. Para mi fue como haber encontrado un Horcrux falso. Estaba en Shock. Cuando empezaron a salir las explicaciones de la postergación en las noticias, mis dos mejores amigos de la Orden del Sol no sólo invocaban diariamente a las mamás de las personas responsables, sino que le habían declarado la guerra a Warner. Mi ojo interno los visualizaba comandando decenas de “Ejércitos de Dumbledore”, militando hacia las sedes de WB, secuestrando ejecutivos y entregándoselos a los centauros. ¡Boicot!, clamaban las voces de los ejércitos imaginarios…

Llegó el día y mis dos amigos estaban más emocionados que yo. Los dos —uno en Lima y el otro en Piura— ya van viendo la película más de una vez. No se les había olvidado lo que WB les hizo, pero si los perdonaron. Warner mordió la mano que le dio de comer, pero no podíamos ser muy duros. Después de todo, Warner es un perro con tres cabezas.

Como dije, mi reacción fue tardía. Esta vez había mucho más en juego. Leí en un sitio web que la mamá de una chica en el Reino Unido cayó enferma justo después de la postergación. Ambas solían ver las películas juntas. Su cáncer avanzó muy rápido y murió antes del estreno. Me imaginaba lo que significaría la sexta película para esa chica. El mundo sigue dando vueltas y a veces gira fuera de control, dice una canción que me gusta mucho. Mi trabajo, mi titulación y las personas que amo me han demandado mucho tiempo y esfuerzo este año. He vivido como un Muggle: mecánica y cómodamente, viendo las lechuzas pasar desde la empañada ventana de mi oficina. Más vale que ésta película sea buena, pensaba. Harry Potter y el Príncipe Mestizo significaba la despedida de Hogwarts para Harry, pero el regreso a Hogwarts para mí.

Mortífago y Kneazle22, Director de Piura

Tomé el estreno como una cuestión personal y sentí que debía saberlo todo antes que llegara el día. Sabía que no había batalla final y que ya no había mucho que ver luego de la escena de la torre. Sabía que habían inventado una escena y que solo había dos recuerdos de Tom Riddle. Sabía que Tonks solo salía 3 minutos y que su cabello estaba inexplicablemente corto y oscuro. Sabía que había mucho romance y que Lavender tenía tanto tiempo en la pantalla como Bellatrix y que ésta última había reemplazado a los Carrow en la escena de la muerte. A pesar de todos estos cambios y mis sospechas sobre el exceso de romance, me empecé a convencer de que iba a ser una buena película. Lo del romance se resume en una sola palabra: Twilight. A pesar de lo aburrido de la historia, las películas de Twilight están haciendo dinero. ¿Quién iba a pensar que Cedric resucitaría en la forma de un vampiro roba-franquicias? El caso es que ya lo sabía y no me importaba. Solo quería que lo del romance no se viera muy forzado. Harry Potter es muchas cosas, pero no es una historia romántica.

Julio llegó y con él muchas emociones que ahora se que no volverán a dejarme (me hubiese encantado que esas emociones llegaran antes). Tenía lista mi insignia de "Weasley is Our King" y mi polo con los colores de Gryffindor. La noche del estreno, la tardanza de los miembros de la Orden del Sol en Piura fue inesperada, empecé a sospechar que algo tenían que ver los Mortífagos. “La gente esta desapareciendo” decía Lupin en el trailer y yo sentía que en Piura pasaba lo mismo. Hice un par de llamadas telefónicas y me enteré que todos estaban vivos pero con gripe. Yo había llevado mascarillas en un arrebato de precaución digno de Madam Pomfrey. Los que estábamos nos resignamos a encontrar magos y brujas en las colas y en los pasillos del cine. El lugar estaba repleto pero, por primera vez en 4 años, la mayoría no eran fanáticos. Había tantos Muggles como en un sueño del Sr. Weasley. Me acerqué a una chica con cara de que había leído los libros y le pregunté: Hola, ¿tu eres fanática? Y me respondió “No, pero me gusta Harry Potter”. Le creí. Le pregunté lo mismo a un pata que había estado haciendo la cola hace rato y obtuve una respuesta parecida. ¿Dónde demonios están los fanáticos?

Me quedé en mi sitio sin hacer más preguntas, mirando mis mascarillas (empecé a idear un pequeño plan que justificaría su uso). Amigos de todas partes del Perú me llamaban para decirme que ya estaban entrando a sus respectivas salas en sus respectivos cines. La fila empezó a moverse. El momento de entrar a la sala es siempre una experiencia emocionante. Uno corre y trata de expulsar la adrenalina en esos minutos. Yo y los demás miembros de la Orden del Sol nos pusimos las mascarillas a la hora de entrar corriendo a la sala. El plan funcionó: todos se alejaban de nosotros como Inferi huyendo de las llamas y pudimos sentarnos en los mejores sitios (se que fue bajo, pero hay que encontrarle el lado útil a la pandemia). Traté de buscar a otros fanáticos entre el público. Atrás mío dos chicas con cabello corto y lentes de montura conversaban en voz baja. La fila de adelante estaba llena de chicas que hablaban como si estuviesen en una fiesta. Incluso creo que vi una botella de ron. ¿Por qué me senté justo detrás de ellas?. La más bulliciosa del grupo, saltaba en su butaca y le arruinaba la película a su amiga contándole las partes más cruciales del libro, incluyendo los detalles de la muerte al final. Su amiga la escuchaba con la mirada perdida. Hablé un rato por celular hasta que me empezaron a golpear las costillas para que lo apagara. Me arrepentí de no haber llevado mi propia cámara. El pata que se sentó a mi costado hablaba con otro chico sobre la pelea final. Como último acto de misericordia y justo antes que empezara la película e ignorando a la chica saltarina delante mío, me acerqué y le susurré “no hay pelea al final”. El pata me miró sorprendido y me dijo: “si pues… malazo”. Estoy rodeado de ellos. Todos son Magos y Brujas por lo menos una vez al año. Solo necesitan una chispa que encienda el fuego que llevan dentro. Supongo que nosotros somos la chispa, pensé, mientras Bellatrix entonaba una vez mas "I killed Sirius Black!".

Disfruté mucho la película. Mi sala se unía en una sola carcajada y un solo respingo. Nadie hablaba en las partes mas intensas. Amé la cinematografía y las actuaciones. Los recuerdos de Tom Riddle fueron mi parte favorita junto con las escenas en Spinner´s End. Slughorn, Lavender y Cormac superaron a sus personajes en el libro y se volvieron mis personajes favoritos. En el clímax de la película, cuando Snape apareció en la torre de astronomía, la chica saltarina de adelante empezó a balancearse en su sitio. Toda mi fila la miró con odio por unos segundos. Junto con el Avada Kedavra! un gemido desgarrador llenó el aire. Pero no venía de la pantalla grande. El grito vino de la chica saltarina quien, contra todo pronóstico, lloraba amargamente en su sitio, con los ojos fijos en el cuerpo de Dumbledore. Dejé de odiarla inmediatamente. Saliendo del cine, me sentí menos Muggle que nunca. Me di cuenta que Snape nunca dió clases de Defensa contra las artes oscuras, pero recordé que habrá Snape de sobra en las próximas películas. Discutía con los demás cuan necesaria fue la escena de la madriguera y llegamos a la conclusión de que, desde la perspectiva de un espectador promedio era muy necesaria, ya que materializaba ese sentimiento de peligro y destrucción que solo podía conseguirse de esa manera. Igual me hubiese gustado que Lupin y Greyback se mordieran un poco entre ellos, decía la voz en mi cabeza. Me pasé lo que quedaba de la noche hablando con mis amigos por celular, a algunos les gustó mucho a algunos no tanto. Les hice jurar que la verían de nuevo. Una amiga de Chiclayo me dijo que alguien estornudó peligrosamente justo en la escena de la torre y toda su sala se perdió esa parte. Me fui a dormir a las 4 am, planeando reclutar mas miembros para la Orden del Sol, colgar nuevos pósters en mi cuarto y haciéndome la promesa de no olvidarme nunca más de la magia que hay en mí.



Héctor Silva
Director de la OdS - Sede Piura
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